Gestión Milei. La palabra presidencial y los datos reales
El discurso del Presidente fue preciso con los indicadores macroeconómicos, pero se fundó en datos frágiles cuando evaluó la situación social.
Toda vez que un presidente argentino concurre al Congreso para dar cuenta del estado de la Nación, se concreta un hecho institucional de primer orden: el jefe del Poder Ejecutivo expone el valor de su palabra.
De allí que toda expresión vertida en ese contexto puede y debe ser escrutada con rigor y seriedad. No sólo los enunciados genéricos, sino también cada intercambio retórico y cada dato enunciado.
Sobre el tono hostil de los cruces protagonizados por Javier Milei ya se ha dicho lo suficiente para advertir sobre la degradación del lenguaje político. En cambio, se ha dicho menos sobre la calidad de los datos presentados por el Presidente para proponer sus iniciativas.
El rigor de la información provista fue adecuado cuando el Presidente aludió a indicadores de la macroeconomía, la situación fiscal y la evolución del sector exportador. Milei reivindicó una reducción del 20% de la planta estatal, dato cercano al que puede constatarse en la estadística oficial. Una baja similar ocurrió en las empresas estatales.
El Presidente también mencionó un crecimiento de las exportaciones, que –dijo– durante el año pasado representaron U$S 80 mil millones. Según datos oficiales, el volumen fue aún mayor: U$S 87 mil millones.
Más controversial fue la referencia a la evolución salarial medida en dólares. Según el Presidente, se triplicó durante su gestión. El salario en dólares pasó de U$S 515 en noviembre de 2023 a U$S 1.245 dos años después. Esa referencia no contempla el deterioro por inflación y las diferencias en la paridad cambiaria. Comparado con la canasta básica, la mejora en la capacidad de compra del salario fue de 17%.
Donde los datos fueron más frágiles o falsos es en el ámbito de las políticas sociales. El Presidente sostuvo que al asumir heredó indicadores sociales peores que los registrados durante la crisis de 2001. Ninguna de las series estadísticas existentes sobre pobreza e indigencia permite validar esa afirmación.
Es cierto que la gestión Milei recibió una situación crítica: siete de cada 10 menores de 14 años en condiciones de pobreza. No es verdad que la actual administración haya heredado un 57% de pobreza para reducirlo a un 30%.
Milei tomó como dato una simulación estadística, luego corregida a la baja, realizada para enero de 2024 por la Universidad Católica Argentina. Según datos oficiales, la pobreza fue del 44,8% en el cuarto trimestre de 2023; subió a 54,8% en el primer trimestre de 2024; bajó a 26,9% en el tercer trimestre de 2025, y aumentó a 32,5% en el último trimestre de 2025.
Una evaluación sensata de los indicadores propuestos en el mensaje presidencial recomienda admitir avances en el equilibrio de variables macroeconómicas relevantes, pero también reconocer la fragilidad persistente en la situación social.
La severidad de los números no ofrece márgenes para la retórica del alarde. Sigue demandando prudencia para administrar el esfuerzo social.

