Política y economía. Hay mejores formas de alentar las inversiones

Es contraproducente para generar un clima de negocios criticar a empresarios nacionales en los foros internacionales, donde se supone que la Argentina debe exhibir todo su potencial para el desarrollo.

12 de marzo de 2026 a las 12:01 a. m.
Hay mejores formas de alentar las inversiones
Javier Milei en Yeshiva University de EE.UU.

El presidente Javier Milei inauguró la semana de Argentina en Nueva York –bajo el nombre de “Argentina Week”– con fuertes críticas a empresarios que están al frente de compañías clave para la actividad productiva.

El primer mandatario denostó a Paolo Rocca, quien conduce el holding Techint, con unidades en varios países del mundo, y también a Javier Madanes Quintanilla, cuya familia conduce las empresas Aluar (acero) y Fate (neumáticos), hoy en estado de quiebra.

Si bien las críticas en medios de comunicación y en reuniones empresariales son habituales por parte del jefe del Estado, esta es la primera vez que tales exabruptos se pronuncian en uno de los ámbitos más exclusivos de los negocios globales, como es la ciudad de Nueva York.

Además, la apertura de “Argentina Week” estuvo a cargo del presidente del JP Morgan, el principal banco de negocios de la comunidad internacional.

Es cierto que las mencionadas empresas pueden haberse visto favorecidas por políticas que les facilitaron ganancias excepcionales. Las críticas a los precios del hierro, del acero y de los neumáticos eran comunes por parte de pequeñas y medianas empresas, en especial, las del interior del país.

Sin embargo, eran las reglas de juego que propiciaban las autoridades gobernantes, basadas en un capitalismo prebendario y dependiente del Estado. Tales beneficios fueron usufructuados también por cientos de empresas proveedoras.

Las medidas de la administración de Milei apuntan, precisamente, a dejar atrás ese modelo y a basar la actividad en la iniciativa privada, la apertura al mundo y la paulatina eliminación de los subsidios a los servicios públicos.

Este modelo contrasta con el de los períodos anteriores, por lo que provocará el cierre de empresas y la apertura de otro tipo de negocios.

La clave está en el manejo de la transición, para la cual Milei no exhibe ningún tipo de contemplación.

Es contraproducente para generar un clima de negocios criticar con improperios a empresarios nacionales en los foros internacionales, en los cuales se supone que la Argentina debe exhibir todo su potencial para el desarrollo de oportunidades en diversos campos.

El Gobierno debe alentar la sana competencia a través de normas y desregulaciones que apunten en ese sentido, pero dejar de lado bravatas y otras acciones que eran propias del kirchnerismo.

En su momento, tanto Néstor Kirchner como Cristina Fernández descalificaron el accionar de compañías multinacionales, además de sumar en sus ataques a la empresa Techint, que debió incluir en su directorio al entonces ministro de Economía, Axel Kicillof.

Argentina carece del suficiente capital financiero para desarrollar todo su potencial energético clave en la actividad económica global, en diversas industrias y en la explotación de los vastos recursos que posee.

Empero, el agravio no es el mejor aliciente para quienes observan la posibilidad de llegar con sus capitales al país. El clima de negocios no se mide sólo por la rentabilidad de una inversión: también pesan los contextos político y jurídico.