Democracia. Jóvenes distantes de la discusión política

Según un estudio de opinión pública, los jóvenes de entre 16 y 19 años se manifiestan cautelosos y selectivos con la agenda pública. Pese al desinterés, hay signos alentadores en términos de tolerancia y optimismo.

16 de marzo de 2026 a las 12:02 a. m.
Jóvenes distantes de la discusión política
Los jóvenes de entre 1 y 19 año muestras escaso interés por la política pero a la vez una alta aceptación de la pluralidad de ideas.

El ideario fundacional de las democracias liberales que promovieron el progreso de las sociedades modernas se basa en la conjunción de principios amplios de participación política, garantías para los derechos individuales frente al poder dominante y un sistema de normas institucionalizadas como Estado de derecho.

Sólo en la armonía de estos factores conjuntos pueden subsistir con plenitud la soberanía popular expresada en elecciones libres, el pluralismo político, la protección de las minorías, la separación de poderes y la igualdad de los ciudadanos ante la ley.

Hay un supuesto implícito, esencial para el funcionamiento de ese sistema que surgió como respuesta a las arbitrariedades y excesos del poder del Estado durante en el absolutismo político: la participación ciudadana; insumo clave para la legitimación del orden constitucional.

No son pocas las acechanzas que la ciencia política advierte como riesgos para la continuidad de las democracias liberales, que han sido la herramienta eficiente para los progresos de la vida moderna. La tentación autoritaria suele ser la más evidente.

Pero no es menor el riesgo de un debilitamiento endógeno, provocado por el desinterés ciudadano o la apatía frente al compromiso de la participación.

Un estudio de opinión pública difundido recientemente por la Asociación Conciencia y Pulsar UBA reveló que la mayoría de los jóvenes -de 16 a 19 años- manifiestan un escaso interés por el debate político, no incorpora de manera habitual en sus conversaciones las cuestiones de agenda pública.

El sondeo fue realizado sobre una muestra nacional de 2.494 casos, estratificada por provincia, sexo y edad.

Casi un 70% de los encuestados declaró tener un interés escaso o nulo en los temas políticos y el 80% dijo que se informa primero sobre esos temas a través de redes y luego por los medios de comunicación tradicionales y sus contactos personales.

Entre familiares, sólo el 11% conversa muy seguido sobre política; con amigos, el 80% de los jóvenes lo hace poco o nunca.

Estos indicadores sobre el desinterés contrastan con algunos más alentadores para otros principios fundacionales del sistema: la encuesta muestra un alto nivel de tolerancia frente a la diversidad política.

Casi el 60% disiente con la idea de que una persona pueda ser considerada buena o mala sólo por sus opiniones políticas. Mala noticia para los promotores de grietas: el 64% afirma tener amigos con ideas políticas opuestas a las propias.

El sondeo ofrece también datos para poner en perspectiva el riesgo existente por la desafección a la conversación política. Un 45% de los consultados sostiene que el país está mejor o igual de bien que hace un año y ese número crece al 54% cuando se proyecta hacia el futuro inmediato.

El vínculo con la política aparece como distante y selectivo. El desafío sistémico es transformar esa cautela en compromiso activo para fortalecer la legitimidad y enriquecer los contenidos de la participación democrática orientada al bien común.