Economía argentina. La difícil salida de la encrucijada de la economía

El Gobierno ratificó su estrategia de bajar la inflación sin agregados, en un contexto de estancamiento, con caída del empleo formal.

02 de mayo de 2026 a las 12:02 a. m.
La difícil salida de la encrucijada de la economía
Javier Milei y Luis Caputo.

El presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, ratificaron que el Gobierno nacional no se moverá de su estrategia de bajar la inflación con reducción del gasto público y equilibrio monetario, pese a un contexto de estancamiento y pérdida del empleo formal.

Para corroborar esa estrategia, Milei encabezó un debate sobre la teoría expuesta por el economista John Maynard Keynes, quien, entre otras acciones, propuso alentar la demanda y la obra pública para sortear situaciones como la que atraviesa Argentina.

Teoría general del empleo, el interés y el dinero fue publicado en 1936, en respuesta a La Gran Depresión de 1929, y con el objetivo de generar mayor actividad y crear más puestos laborales.

Desde entonces, la opción entre bajar la inflación y alentar una mayor actividad se ha repetido en diversos países.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, obligó a un cambio en la Reserva Federal para que se produjera una reducción de las tasas de interés, que alentara el consumo.

Ese objetivo enfrenta el desafío de una suba en los precios, como sucedió en diversos bienes, en especial en los combustibles, por los efectos de la guerra de Estados Unidos con Irán.

Además del fenómeno monetario y de reducción del gasto público, nuestro país enfrenta dos elementos que resultan claves para controlar la inflación.

Por un lado, existe la “cultura inflacionaria” de retocar los valores más allá de la demanda real de los productos, ya que cuando esta se reduce, no se produce tal correlato en los precios. La tendencia común es que los fabricantes recortan el nivel de actividad y de empleo, con una suba en los valores de venta.

La otra tendencia es la destinar los ahorros a la compra de dólares, que resta dinamismo a la actividad interna.

Frente a estas culturas acendradas, el Gobierno intenta que las familias y las empresas tengan expectativas positivas para los próximos meses, más allá de la caída de la imagen y de la confianza del consumidor en los últimos meses.

Milei y Caputo insisten en que la recuperación vendrá de la mano de las inversiones, que requieren de una inflación a la baja, que se produciría desde este mes luego del salto de marzo, que alcanzó a 3,4%.

Las medidas y palabras oficiales no han podido corregir una tendencia sistemática de suba de los precios, desde hace 10 meses.

Hasta ahora, no han dado los resultados esperados el equilibrio monetario y el ajuste en el gasto público, que se traduce en la reducción de organismos, como las estaciones de medición del Servicio Meteorológico Nacional, y de empleos, por ejemplo, en el Correo Argentino.

La salida de la estanflación en Argentina requerirá de medidas y acciones disruptivas, para revertir una situación que degrada el cuadro social.