Situación social. Deudas y alimentos, problemas tangibles

Muchas familias llegan al extremo de endeudarse con la tarjeta de crédito como único medio para comprar la comida diaria.

20 de abril de 2026 a las 12:01 a. m.
Deudas y alimentos, problemas tangibles
Crece la morosidad en la tarjetas de crédito por parte de los hogares argentinos.

Desde hace tiempo, se sabe que un salario promedio en la Argentina no alcanza para cubrir los gastos de una familia tipo.

Sin embargo, a caballo de una crisis socioeconómica que tiene a maltraer a grandes sectores de la población, la brecha entre ingresos y egresos tiende a ampliarse: ahora se infiere, con poco margen para la equivocación, que una remuneración media apenas alcanza para llegar al día 20.

En muchos casos, el marco de austeridad es constatable al tomar como referencia sólo los gastos más elementales, como la alimentación. Ya no es cuestión de poner en la balanza erogaciones superfluas o destinadas al ocio.

El cuadro de situación forma parte de un relevamiento realizado por la consultora Zentrix, cuyo titular, Claudio Montiel, no sólo aludió a aquello del día 20 como fecha crítica, sino que, además, evaluó que nueve de cada 10 cordobeses tienen dificultades para pagar sus deudas.

En una entrevista a La Voz en Vivo, el consultor le puso cifras elocuentes a lo que consideró una situación “muy delicada”.

Las consultoras respetables exponen una suerte de radiografía de la situación en múltiples rubros, pero son las administraciones políticas del país, de las provincias y de los municipios las que deben examinar soluciones para auxilio de los grupos sociales más vulnerables.

Por caso, lejos de resignar la meta del déficit cero y de reconocer los resultados de una situación cuyos efectos colaterales golpean a mucha gente, el Gobierno nacional se enreda en pronósticos de dudosa concreción.

El ministro de Economía, Luis Caputo, transmitió optimismo al proyectar que los próximos 20 meses serán “los mejores que la Argentina haya vivido en décadas”. Parece algo exagerada la promesa, aunque nadie de buen entender esperaría otra cosa. Pero habrá que ver si dan las cuentas y los tiempos para revertir un panorama por ahora complicado.

Como bien señala el relevamiento de la consultora Zentrix, y en sintonía con la realidad de cada día, la morosidad y la imposibilidad del pago de deudas corrientes que afrontan las familias argentinas se hacen cada vez más evidentes.

Una especie de bola de nieve pone en aprietos a las personas que no logran reunir los fondos para abonar el resumen total de la tarjeta de crédito y se limitan al pago mínimo, de lo cual será duro salir, debido a los altos intereses por mora.

Lo más grave en este aspecto es que crecen las compras de alimentos con tarjetas de crédito. No hay efectivo que alcance una vez honradas (cuando se puede) las acreencias por impuestos y servicios. Pero, como se dijo, la alimentación es prioridad en los hogares.

Urge una pizca de sensibilidad y de gestión de la administración nacional, en bien de que el superávit fiscal no deje más gente a la deriva.