Hospitales universitarios Demoras que agravan la crisis en salud
Centros hospitalarios como el Clínicas y la Maternidad Nacional en Córdoba sienten la falta de fondos presupuestados, lo que afecta la atención de pacientes sin obras social.
Los hospitales públicos nacionales y provinciales son en gran medida receptores de pacientes que no cuentan con el respaldo de una obra social y que cayeron por debajo de la línea de la pobreza. Indicadores que refieren tanto a las personas que viven en condiciones de fragilidad social desde casi siempre, como a muchas que por las adversidades económicas pasaron a ser los “nuevos pobres”.
En ese contexto de apremios, el Gobierno nacional vuelve a ser blanco de los reclamos de directores de los hospitales universitarios, a raíz de las demoras en efectivizar los fondos ya presupuestados para 2026.
En el caso de Córdoba, los incumplimientos denunciados por autoridades universitarias repercuten en el normal desempeño del Hospital de Clínicas y de la Maternidad Nacional, ambos con funciones bajo la órbita de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba.
En medio del déficit creciente de la atención de la salud pública en el país, que, como se dijo, afecta a los sectores de menos recursos, la administración Milei se reitera en su desapego a las leyes, en este caso, la que garantiza el financiamiento para los siete hospitales de gestión universitaria, tres en Buenos Aires, dos en Córdoba, uno en La Rioja y uno en Mendoza.
En el marco de un informe que publicamos días atrás, el secretario técnico de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC, Rogelio Pizzi, dijo que, al margen de las remesas para el sistema universitario que sí se cumplen y que se destinaron en un 94% al pago de salarios, lo que sigue en veremos son los fondos para los hospitales.
Un polo asistencial que depende del Ministerio de Educación de la Nación y cuyo presupuesto alcanza una cifra cercana a los 80 mil millones de pesos, de los cuales la mayor tajada de la torta se queda en la Universidad Nacional de Buenos Aires, una situación que las provincias consideran inequitativa y poco federal.
Lo cierto es que la desatención a instituciones como el Clínicas y la Maternidad, ambas ubicadas en barrio Alberdi de la ciudad de Córdoba, no sólo impacta en la atención caracterizada de referencia para miles de pacientes, sino que, además, influye en la compra de fármacos y de múltiples insumos.
Se debe señalar, asimismo, que los hospitales públicos, no sólo los de administración universitaria, llegan a colmar su capacidad de atención en guardias y consultorios en función de la crisis social y económica que sacude a segmentos empobrecidos de la población.
Aun cuando la Casa Rosada alega que todo está al día en materia presupuestaria, la salud pública transita al borde del colapso, lo que amerita soluciones inmediatas antes que dilaciones, como las que atañen al Pami y a su obstinada costumbre de no honrar los pagos

