Ambiente Sanear el San Roque, una responsabilidad compartida

Carlos Paz reclama a municipios y comunas del valle por la falta de avances en redes cloacales. El saneamiento del lago exige coordinación política y decisión presupuestaria.

02 de marzo de 2026 a las 12:01 a. m.
Sanear el San Roque, una responsabilidad compartida
Dique San Roque. (La Voz)

El nuevo pedido de informes del defensor del Pueblo de Villa Carlos Paz, Víctor Curvino, vuelve a colocar en debate una cuestión estructural para Punilla: la expansión de las redes cloacales en municipios y comunas de la región.

Bajo el programa “Hablemos de Cloacas”, la Defensoría solicitó información detallada a los gobiernos locales sobre las obras ejecutadas hasta 2025 y sobre el presupuesto previsto para 2026 destinado a infraestructura sanitaria.

La requisitoria también alcanzó a los concejos deliberantes y de representantes, con el objetivo de obtener precisiones institucionales y datos verificables.

El planteo surge a partir de la crisis hídrica que afectó al sur de Punilla durante la temporada de verano, tras un problema operativo en la planta potabilizadora de Cuesta Blanca.

Curvino alineó su posición con la del intendente de Villa Carlos Paz, Esteban Avilés. Ambos remarcan que, mientras Carlos Paz asumió la prestación del servicio de agua y cloacas luego del conflicto judicial con la cooperativa local, el resto de los municipios que compran agua a la ciudad no exhiben el mismo nivel de avance en materia de saneamiento.

La Defensoría afirma que Villa Carlos Paz es el único municipio del área que cuenta con obras de cloacas en funcionamiento. Con ese dato, el organismo exige a las demás localidades que informen qué proyectos concretaron, qué planificación poseen y qué recursos asignarán en el próximo ejercicio. Se cuestiona la falta de inversiones sostenidas en redes domiciliarias que permitan reducir el vertido de efluentes sin tratamiento adecuado en la cuenca.

Más allá del tono político del señalamiento, el punto de fondo resulta ineludible: la escala del problema supera a cada municipio y requiere coordinación regional.

En 2024 se inauguraron dos obras cloacales clave en el sur del valle, presentadas como un paso decisivo para mejorar el sistema sanitario. Entonces, las autoridades destacaron que esas inversiones constituían la base para la extensión de las conexiones domiciliarias.

La expectativa era clara: las grandes obras troncales debían complementarse con redes locales y con la incorporación efectiva de los hogares al sistema. Sin ese segundo tramo, el impacto ambiental queda limitado.

Gran parte del saneamiento del Lago San Roque depende de que ese proceso se concrete. El lago arrastra problemas de contaminación que afectan la calidad del agua, la biodiversidad y la provisión para consumo humano.

Sin ampliación de cloacas y sin control de vertidos, cualquier estrategia de recuperación resulta parcial.

La discusión política y las diferencias partidarias no pueden desplazar el objetivo central. En juego están el ambiente, la calidad de vida de los vecinos y la protección del turismo, fuente esencial de ingresos para Punilla.

La discusión debe transformarse en una oportunidad para establecer metas comunes. La solución no admite mezquindades ni especulaciones de otro tipo.

La cuenca del San Roque constituye un sistema compartido y su deterioro no reconoce límites jurisdiccionales.

Punilla necesita menos reproches cruzados y más planificación conjunta. El lago no espera.