Crisis. El ajuste en el sistema científico

La reducción presupuestaria pone al sistema en agonía y genera máxima incertidumbre respecto del futuro de la ciencia en la Argentina.

12 de julio de 2026 a las 12:01 a. m.
El ajuste en el sistema científico
Conicet movilizado.

La severa reducción presupuestaria dispuesta por el Poder Ejecutivo Nacional sobre las áreas funcionales de ciencia y técnica ha motivado un debate que requiere una solución satisfactoria e inmediata. Según los datos oficiales, durante la gestión del actual Gobierno la disminución de recursos fue del 49,2%. Es decir que el presupuesto asignado a ciencia y técnica cayó a la mitad.

Esta situación motivó la advertencia de la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (ANCEFN), que expresó su profunda preocupación por el estado del Sistema Nacional de Ciencia y Técnica, tras las medidas de ajuste que afectaron a la Comisión Nacional de Energía Atómica (Cnea) y al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

El presupuesto de la Cnea se redujo un 52,1%, y el del Conicet, un 40,3%.

El ajuste en estas áreas del Ejecutivo Nacional, según la misma academia, implica un "deterioro de las capacidades humanas e institucionales construidas durante décadas, compromete el desarrollo económico, la salud, la soberanía tecnológica y la capacidad de innovación de nuestro país”.

No menos alarmante es el diagnóstico que acaba de realizar el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia y Tecnología e Innovación, que preside el exministro nacional de Educación Daniel Filmus: desde diciembre de 2023 a marzo de 2026, el sector científico cayó de 75.057 a 68.730 puestos de trabajo. Una baja que equivale a 7,7 puestos perdidos por día.

Por su parte, el colectivo de becarios del Conicet advirtió sobre el desmantelamiento de la Agencia I+D+i, destinada a proyectos de investigación, y sobre la anulación de los proyectos de investigación científica y tecnológica (Pict).

La principal respuesta de las autoridades nacionales ha sido profundizar el ajuste y la reestructuración del sistema científico, con una inversión para el sector que descendió al mínimo histórico del 0,15% del producto interno bruto (PIB). La normativa vigente para el financiamiento del área de ciencia y técnica estipula un porcentaje notoriamente mayor: 0,52% del PIB.

Las autoridades del Gobierno federal insisten en que el programa de reducción presupuestaria en ciencia y técnica es necesario en orden al objetivo general de la administración de alcanzar y mantener el equilibrio fiscal y desestructurar ámbitos de burocracia estatal improductiva.

Pero la magnitud del ajuste aplicado parece haber excedido ese propósito y debilita estructuralmente el sistema científico y técnico. Por su naturaleza, este sistema demanda una nómina suficiente de especialistas e investigadores, sin los cuales su productividad agoniza.

La conformación y consolidación de un sistema científico eficiente y robusto es clave para la inserción proactiva de nuestro país en la nueva economía del conocimiento.

De modo que su productividad no debe medirse sólo por los recursos presupuestarios que demanda sino también por la mejora de las condiciones de competitividad que genera para el conjunto de la economía nacional.