Comprensión y paciencia
Mestre pidió comprensión a los vecinos. Ello conlleva respetar el esfuerzo y apaciguar las críticas, para comenzar a poner a esta ciudad de pie. Javier Bee Sellares.
A casi 90 días de asumir la responsabilidad que el pueblo de la ciudad de Córdoba depositó en la Unión Cívica Radical, el debate planteado por algunos consiste en argumentar si ha transcurrido el tiempo suficiente para dar las respuestas a los innumerables problemas de los vecinos o si es prudente esperar más. La pregunta que sobrevuela y que tanto aqueja a la oposición es si hay un plan, si ese plan de gobierno se da a conocer o si la improvisación va a gobernar una vez más a los vecinos de nuestra ciudad. Gobernar implica establecer prioridades, corregir errores, encaminar los conflictos con sapiencia; también significa optimizar los recursos del Estado.Sin dudarlo, podemos expresar que hay un plan de gobierno, que fue el planteado a los cordobeses en la campaña electoral, con las dificultades encontradas, fundamentalmente en lo económico-financiero, que condicionan los tiempos de ese plan de gobierno. Éste tiene como eje una Municipalidad con autonomía administrativa, funcional, económica y financiera, que no dependa de la "caridad" de poderes ajenos.Estos escasos días de gobierno son testigo de nuestro horizonte: solucionar los problemas sin parches, sin remiendos, sin medias tintas; los problemas de siempre, los que esta ciudad acarrea hace 12 años. Por ello, ante la inmovilización de Crese y un servicio cada vez más deficiente, se avanzó en la tercerización a un precio menor, reasumiendo el control del municipio para eficientizar el servicio.El intendente Ramón Mestre anunció el pronto envío del marco regulatorio del transporte urbano para el rediseño de las líneas, en la búsqueda de una solución definitiva del problema.El ingreso por concurso a la administración municipal y al Tribunal Administrativo de Faltas expresa la firme convicción de esta gestión en democratizar el ingreso al municipio para todos aquellos que les interese. Se termina con años de ingresos en función de amiguismos; se acaba el botín de los funcionarios de turno.Avanzar en la extensión horaria de nuestras escuelas municipales es un paso trascendente, con el convencimiento de que, mientras más preparados estén nuestros niños, más posibilidades de futuro tendrán.El futuro no tiene que ser una prolongación de nuestro presente como ciudad; para ello debemos ponerle horizontes, destinos que nos proponemos. Un ejemplo es el Instituto de Planificación Municipal, ordenanza que Mestre envió al Concejo Deliberante, cuya razón de ser es la formulación de políticas públicas para el mediano y largo plazo.Queda claro que cuando el vecino tiene incertidumbres en el presente, se hace difícil visualizar el futuro, pero sí resulta fácil caer en la crítica destructiva, ésa que no lleva a nada y que tanto se percibe en la oposición actual, que no tuvo la grandeza de dejar transcurrir el tiempo prudente que marca el desarrollo de implementar políticas públicas en el contexto que todos conocemos.Mestre pidió comprensión a los vecinos. Ello conlleva respetar el esfuerzo y apaciguar las críticas, para comenzar a poner a esta ciudad de pie. Pero asimismo, como concejal, pido paciencia a la oposición política en el concepto de espera y sosiego en las cosas muy deseadas, porque estoy convencido de que quieren el bien para todos los cordobeses y que debemos superar la antinomia de amigo-enemigo por un diálogo de adversarios francos.Nuestra historia marca que no se trata de si son 90, 100 ó 120 días de gobierno. Sí debe quedar claro que se están haciendo todos los esfuerzos por cambiar, que somos una ciudad que de las crisis saca su mayor fortaleza.
*Presidente del bloque de concejales de la Unión Cívica Radical

