"Ya estábamos preparados para subir a los botes"
Los pasajeros del Costa Allegra, que ayer llegaron a tierra firme, dijeron que sintieron miedo pero que nunca llegaron al pánico. Elogios para el capitán de la nave.
Victoria (Seychelles). Los pasajeros acalorados y cansados que desembarcaron ayer del crucero averiado en las islas Seychelles dijeron que se habían preparado para abandonar la nave cuando estalló un incendio en la sala de máquinas el lunes y el barco quedó a la deriva en aguas frecuentadas por piratas. Los botes salvavidas fueron descendidos, dijeron los pasajeros. Pero el incendio que estalló fue controlado y las más de mil personas a bordo se quedaron en el crucero Costa Allegra, que súbitamente se quedó sin motores, sin aire acondicionado ni agua corriente para duchas y baños.El austríaco Thomas Foaller recordó que algunos fueron presas del pánico. Hubo parejas que quedaron separadas y se llamaban a los gritos, agregó.Entre ellos estaba la pareja estadounidense de Gordon y Eleanor Bradwell de Athens, Georgia. Se separaron cuando Eleanor fue a su habitación para recoger el chaleco salvavidas. Un tripulante le había dado el suyo a Gordon, de 72 años, mientras el humo se espesaba. "Esos fueron los peores momentos", reveló Gordon.Eleanor Bradwell comentó que la respuesta inicial a la alarma pareció desorganizada, pero que en general, tanto ella como su marido supusieron que la empresa manejó bien la emergencia. "Pudo haber sido peor de lo que fue", dijo Gordon. "Podría haber sido desastroso, pero estamos vivos".Los dos comieron sandwiches fríos durante tres días y durmieron en la cubierta para escapar del calor sofocante.Foaller dijo que después que se controló el incendio la situación se tranquilizó. "No fue nada dramático sino tranquilo. Después (que se extinguieron las llamas) fue simplemente aburrido", comentó.A su turno, Aldo, procedente de Bergamo (norte de Italia), explicó que tras saber del incendio hubo mucho miedo, se hizo poner el chaleco salvavidas a todos los pasajeros y fueron convocados en los puentes de evacuación para subir a los botes de salvamento.Los pasajeros admitieron que fue muy duro vivir con tanto calor, sin agua para lavarse, en pésimas condiciones higiénicas y solo alimentándose con comida fría, pero dijeron que no hubo momentos de pánico.En declaraciones a los medios de comunicación italianos, todos los pasajeros entrevistados lamentaron las condiciones en las que tuvieron que viajar durante tres días, pero se mostraron satisfechos del trato recibido y elogiaron el comportamiento del capitán del barco, Nicolo Alba, de 48 años.El desembarco de los pasajeros del "Costa Allegra", que llegaron ayer a la isla de Mahe, en las Seychelles, y entre los que había 15 españoles, dos brasileños y un uruguayo, se pudo completar en unas dos horas, y tanto los turistas como los tripulantes se encuentran en buen estado de salud, según informó la naviera. Repatriación. Estaba previsto que anoche empezaran a despegar los vuelos con los que se repatriará a los primeros pasajeros del "Costa Allegra" desde el aeropuerto internacional de Seychelles con destino a París, Roma/Milán y Viena/Zúrich, donde se espera que lleguen en las primeras horas de hoy. El incendio en el "Costa Allegra", que ha tenido que ser remolcado hasta las Seychelles por tres barcos pesqueros tras quedar sin luz a más de 200 millas al suroeste del archipiélago, se ha producido un mes y medio después del naufragio del "Costa Concordia" (también propiedad de Costa Cruceros) frente a la isla italiana de Giglio, que dejó un balance de 25 muertos y siete desaparecidos, además de una muy mala imagen de su capitán.

