Un salesiano volvía locos a los taxistas de Viedma por radio
Es un coadjutor laico de 60 años que hace meses interceptaba las frecuencias con insultos.
Un religioso salesiano con matrícula de radioaficionado fue sorprendido en una parroquia de Viedma, Río Negro, mientras interfería con insultos y guarangadas la banda radial de tres empresas de taxis y receptores manuales de la policía, confirmaron hoy fuentes de la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC).Los voceros del organismo precisaron que durante el operativo en la parroquia Don Bosco, Ituzaingó al 200, de la capital rionegrina, se secuestraron cinco equipos de comunicaciones VHF y también se halló una antena escondida en la torre del campanario.El autor del delito federal, cuyo nombre no trascendió, es un laico consagrado de 60 años, quien deberá enfrentar un proceso judicial, además de un sumario interno de la Inspectoría Salesiana a la que pertenece.La CNC precisó que el "coadjutor", tal su rango religioso, tiene matrícula de radioaficionado habilitante, pero con domicilio en un colegio salesiano de Bahía Banca y no en la parroquia de Viedma.En tanto, los afectados identificaban al intruso como "el abuelo", por su tono de voz ronca al hablar.Los operativos para rastrear al emisor clandestino y propietario de la antena comenzaron en mayo pasado, a raíz de un denuncia efectuada por una de las tres empresas de radio taxi locales afectadas.Las interferencias nocturnas, con insultos y mensajes soeces, también lograron colarse en equipos manuales -"Handy"- de las patrullas policiales.Antena en el campanario. Los denunciantes reconocieron que la búsqueda para identificar el lugar desde donde se emitían las interferencias demandó "bastante tiempo", pese a que en junio pasado se delimitó el radio a dos cuadras a la redonda de la parroquia."Es que la antena estaba escondida en la torre del campanario de la iglesia, y no permitía ser localizada en forma visual", dijo a la prensa Enrique Poinsot, encargado de una de las empresas afectadas y también radioaficionado.El religioso fue finalmente identificado anoche tras realizar un llamado telefónico, con un pedido de auto falso, a una de las empresas de taxis,en medio de su "juego" de interferencia, burlas e insultos.El operador registró el número de teléfono y, tras ser rastreado, personal policial y de la CNC se apersonó esta mañana en la parroquia."El mismo abrió la puerta, se rió y exclamó: \'al fin me encontraron\', como si se tratara de una broma", dijo a la prensa una fuente policial.Las actuaciones por el caso recayeron en el juez de instrucción Juan Bernardi, quien tendrá 48 horas para resolver si es competente para intervenir en este delito federal.

