Un hormiguero de periodistas entre lencería erótica
El campamento Esperanza está desbordado por periodistas de todo el mundo. También apareció el “merchandising” minero.
El campamento Esperanza está desbordado por periodistas de todo el mundo. También apareció el "merchandising" minero. A poco de conocerse que la perforadora había llegado a destino, llegaron remeras blancas con el número 33 en la espalda y en el frente la inscripción "Schramm T-130 - Plan B" que fueron repartidas entre los familiares de los mineros.El campamento ha sido desbordado por una hormiguero de periodistas de todos los continentes. Ya fueron acreditados 200 medios extranjeros y 50 chilenos. Son mil personas y se aguarda que lleguen más en las próximas horas. Muchos de ellos, en casa rodantes y con enormes antenas satelitales, se han instalado entre las carpas de los familiares.Ayer, el paisaje era bastante diferente al de un mes atrás. En relación a si algunas familias habían levantado sus carpas, Tomás Urzuía, encargado de prensa, respondió: "Están igual que siempre, pero ahora tapados de periodistas".En tanto, ayer a la tarde, cerca de las 17, un grupo de mujeres llegó con ropa para repartir entre las esposas de los mineros. Pero no se trataba de cualquier prenda. Era lencería erótica "para esperarlos como corresponde". Antonia Godoy, madre del minero Richard Villarroel, no dejaba de reírse mientras buscaba a su nuera para entregarle un conjunto transparente y una minibombacha con la bandera de Chile que acababan de regalarle. A quien no le dio mucha gracia fue a Carolina Lobos, hija del ex jugador Franklin Lobos, que respondió que de "ninguna manera" iba a dejar que alguna de esas prendas pasara cerca de su padre.

