Sepultan al niño ejecutado por ladrones en Brasil
El pequeño fue asesinado "porque lloraba". Fue enterrado en una pequeña aldea aymara de Bolivia.
En una pequeña aldea aymara del altiplano de Bolivia era velado el martes el cuerpo del niño boliviano de cinco años muerto hace unos días en Brasil por asaltantes que le dispararon porque no dejaba de llorar en el momento del robo.
El féretro llegó el lunes en la noche al aeropuerto de La Paz en un vuelo comercial de la aerolínea estatal BoA y partió de inmediato a la localidad de Achacachi, 75 kilómetros al oeste de La Paz, de donde es oriunda la familia, informó la Cancillería en un comunicado el martes. El gobierno cooperó con la repatriación y en retorno de los padres.
"Ya no queremos volver a Brasil por la tragedia que sucedió a mi hijo", declaró a su regreso a periodistas Edilberto Yanarico, padre del menor.
El 28 de junio seis delincuentes encapuchados ingresaron al domicilio de los Yanarico y otros migrantes en Vila Bela, un suburbio de Sao Paulo. Uno de ellos disparó al menor que no paraba de llorar en el momento en que sus padres eran atracados, según testimonio de la madre, Verónica Capcha.
Los padres habían migrado a Brasil este año para emplearse en la confección textil. El niño será enterrado en Tacamara, una comunidad aymara cerca de Achacachi.
Según informes de la policía brasileña, tres de los asaltantes ya fueron detenidos.

