Se encadenó la hermana de preso que ofrecía recompensa
Dice que Richard Borda hace 12 años que está en la cárcel y que jamás cometió el asesinato por el que lo condenaron. Asegura que no tuvo un juicio justo. Cumple una pena de 23 años por homicidio calificado por alevosía.
"Justicia y libertad para Richard A. Borda rehén hace 12 años de un crimen impune, el de Mirta Milessi de Trucchia; perejilazo del poder político y judicial de Córdoba Capital", dice el cartel con el que Verónica Borda se encadenó esta mañana en la puerta de Tribunales II.
La protesta de la hermana del condenado es porque señala que no tuvo un juicio justo y que fue declarado culpable injustamente del asesinato de una mujer en barrio Marqués de Sobremonte el 1 de abril de 1999. El debate oral y público se desarrolló en la Cámara 5a del Crimen en 2001 y Borda recibió una condena a 23 años de prisión por homicidio calificado por alevosía (ver Borda fue condenado...).
La víctima recibió dos disparos de arma de fuego y una puñalada en el tórax. Si bien no le fue afectado ningún órgano vital, la falta de auxilio hizo que se desangrara.
Verónica sostiene que su hermano no recibió una buena defensa y que estrañamente los abogados no quisieron hacerse cargo del caso debido a fuertes presiones políticas. Asegura que la única prueba en contra de su hermano fue una llave de la casa de la víctima que le plantaron en su casa.
La encadenada compara el caso con el de Nora Dalmasso y dice que en el homicidio de Mirta Milessi de Trucchia también actuó el investigador de la causa de Río Cuarto, Rafael Sosa. Por eso, no duda en señalar que su hermano es un "perejil" y que hace 12 años está preso injustamente.
Hace un tiempo, el propio Borda ofreció una recompensa de 50 mil pesos a quien se presente como testigo para desincriminarlo en la causa (ver Ofrece recompensa para salir de la cárcel).

