No habrá recompensa ni otra autopsia
El fiscal que investiga no tiene previsto tomar estas medidas. En cuatro semanas se recibieron más de 30 testimonios y un centenar de entrevistas. Bucearon el Suquía hasta Mar Chiquita.
"El fiscal ofrecerá una recompensa para quien aporte datos sobre el crimen del ingeniero". Lo dijo el abogado mendocino Mauricio Cardello, querellante en la causa. "Hay un video de la muerte de Marcelo Arias (39). Piden dinero para entregarlo". Lo contó Federico Pizzicari, representante de la viuda en Córdoba. "El fiscal ordenó una segunda autopsia. Creemos en un 70 por ciento que fue suicidio", insiste uno de los principales investigadores policiales del extraño caso que se ha vuelto una "cuestión de Estado", por las vinculaciones del hombre que figuraba como gran empresario de dos firmas contratistas que construyen gasoductos en la provincia.|Estos comentarios se escucharon el viernes, cuando se cumplían cuatro semanas del hallazgo del cadáver de Arias flotando en aguas del Suquía a la altura del Centro Cívico.¿Y qué dice el fiscal sobre estos comentarios? ¿Qué ha hecho José Mana en cuatro semanas? "No se analizó ni se analiza ofrecer recompensa. Tampoco se analizó ni analiza disponer una segunda autopsia. Mana no sabe nada de ese video", precisó un funcionario de la Fiscalía del Distrito I Turno 3.El ingeniero llevaba puesta una campera de color marrón, un suéter a cuadros azules, un pantalón de gabardina azul claro y borceguíes negros. Arias medía 1,64 metro, era de contextura física robusta (pesaba unos 100 kilos) y tenía cabellos de color castaño oscuro y crespo.A partir de la aparición del cadáver flotando en el río, pasadas las 12.40 del viernes 19 de julio, se ha especulado con todo tipo de conjeturas. Aunque el fiscal dice que "no descarta ninguna hipótesis", el resultado de la autopsia y las explicaciones y precisiones posteriores del médico forense, descartan el suicidio y por ende, Mana investiga un homicidio. Hipótesis de crimen. Las fracturas y la perforación en la frente, la destrucción de sus labios y parte de la dentadura, pero la nariz ilesa, no condicen con alguien que se tiró de arriba del puente Sarmiento. Tampoco son compatibles golpes en el tórax y la espalda y fracturas de ambos brazos a la altura de los codos. Desde el Ministerio de Seguridad, Alejo Paredes se jugaría por la hipótesis del suicidio, esto en virtud de los informes que recibe desde Jefatura. Esa teoría es casi improbable. ¿Cómo nadie vio a un suicida sobre un puente un viernes al mediodía? Si Arias, que figuraba como presidente de la contratista del Estado Newen SA, y principal accionista de otra firma del mismo grupo, era un simple empleado, ¿por qué, si había decidido quitarse la vida, pidió un ticket al taxista que abordó, para rendir cuentas? ¿Cómo se explica que un suicida haga todos los trámites que tenía que hacer, antes de optar por un final tan raro, en vez de quitarse la vida? El ingeniero murió ahogado porque tal vez sus agresores lo arrojaron aún con vida al cauce. La pericia forense indica que no permaneció más de 15 minutos en el agua, aunque de todas formas no hubiese sobrevivido a tan salvaje golpiza. Desvelo. A Mana lo desvela no haber podido establecer los móviles de un crimen tan atroz. En el rubro entrevistas y testimonios, se han recibido más de 30 declaraciones testimoniales y se ha superado el centenar de entrevistas. Éstas han incluido a personal de Ecogas y el CPC de avenida Juan B. Justo, zona a la que arribó Arias a las 10.41, a los que se agregan remiseros, transportistas, personal policial, vendedores ambulantes, choripaneros, limpiavidrios y personas de un asentamiento precario próximo al lugar donde se rescató el cuerpo de Arias. "La pasajera del colectivo que alertó al chofer sobre un ahogado en el río se presentó y se le tomó declaración dos veces. En ambas oportunidades dijo lo mismo. No vio papeles flotando como se ha deslizado. El fiscal está convencido de que el supuesto maletín que llevaba la víctima no existió. Se han hecho rastrillajes en el agua y a orilla del río, desde el puente Antártida hasta Mar Chiquita. "Se cubrieron con buzos, gomones, caballería, canes y policías de a pie", reveló una inmediata colaboradora de Mana.Entre quienes declararon cobran fundamental importancia algunos testimonios recogidos en la localidad de Canals, donde se ejecuta uno de los gasoductos. "El ingeniero estaba muy molesto con la empresa y se quería ir", habrían coincidido algunos declarantes. Este diario entrevistó a un profesional que conocía a Arias y que recibió un mensaje a su celular de un ingeniero amigo del muerto que trabajó con él y en la actualidad reside en Tucumán o Catamarca. "Que duro lo de Marcelo, tenía hijos chicos, le pasó por no irse a tiempo", decía el mensaje de texto que supuestamente recibió este profesional. Y hablando de mensajes o correos electrónicos, Mana secuestró de las oficinas de la firma en calle Paraná 81, el equipaje que trajo de Mendoza ese día Arias (llegó alrededor de las 8 en colectivo) y su notebook. "Se están analizando 70 mil e-mails y otra información contenida en ese soporte", explicaron desde la Fiscalía. En los próximos días, el fiscal tomará declaración a la viuda del ingeniero y con posterioridad tiene previsto convocar a Roberto Martín, quien años atrás dejó la presidencia de la empresa Newen para ser funcionario de Juan Schiaretti cuando era gobernador, en el área de Transporte y Servicios Públicos. Los últimos 30 minutos. El análisis de los dos celulares que conservaba Arias permiten establecer, en base a las 16 llamadas entrantes y salientes desde su arribo a esta ciudad, que existe un lapso de alrededor de 30 minutos en que se produjo su deceso y posterior aparición en el cauce del río. No se ha podido establecer que sucedió entre las 11.18 y las 11.50. En ese lapso sucedió el fatal desenlace. Hasta la fecha se ignora cómo hizo Arias para llegar al puente Sarmiento. Se presume que fue al departamento de su hermana en calle Esquiú, pero no está confirmado. "Se hizo el trayecto a pie desde el CPC hasta el puente y está dentro de los 30 minutos. También se tomaron los tiempos en auto, pero ignoramos si tomó un taxi o alguien lo trajo hasta la zona del crimen", reveló una de las fuentes consultadas. A nivel bancario se estableció que la víctima no tenía un centavo en cuentas corrientes o de ahorro y se trata de verificar la existencia de dos seguros de vida a nombre del ingeniero y, en su caso, fecha de los mismos y la identidad de los beneficiarios. A cuatro semanas, lo único cierto es que Marcelo Arias no era empresario, sino un simple empleado y que está muerto. El enigma sigue sin develarse.

