"Mandrake" reiteró su inocencia y la viuda declarará el martes
Ese día, pero a la noche, se realizará la reconstrucción del asesinato. El debate judicial entra en su fase final antes del fallo.
En una nueva audiencia celebrada en marco del extenso juicio por el crimen del panadero Héctor Corradini, ocurrido el 16 de noviembre de 1998, ayer hubo una mañana con largos testimonios en la Cámara 9ª del Crimen. Entre ellos, sobresalió el Víctor "Mandrake" Quinteros, acusado de haber participado en el asesinato, quien volvió a pedir la palabra para destacar que él no tenía nada que ver con el homicidio. Quinteros, que hoy purga condenas por distintos asaltos, ya había testimoniado el 24 de mayo pasado, cuando también insistió con su "inocencia".Con voz sólida y sin perder la compostura, "Mandrake" fue el último en hablar durante la jornada de ayer. Aseguró que no conocía a la familia Corradini, que la acusación contra él era una fábula y contó que era hijo de desaparecidos, que cuando tenía 8 años presenció cómo su madre era torturada, que se negó a cobrar en su familia la parte de la indemnización que les correspondió por esto y terminó subrayando que él robaba bancos pero no mataba gente."O (Brígida Mercedes) Segalá se confundió de persona conmigo o encubre a alguien; no puedo comprobarlo, pero sé en mi interior que (ella) está mintiendo al meterme a mí", apuntó Quinteros al pedir que fuera careado con la viuda, solici-tud que no fue admitida por el Tribunal.Quinteros declaró después del oficial retirado Oscar Altamirano, quien en una extensa declaración (los abogados debieron repreguntarle varias veces ya que no era claro en sus respuestas) aseguró que en base a sus "dateros" él sabía que a Corradini lo había matado "la brigada fantasma". Se refería a una supuesta mafia policial que actuaba en aquella época, dedicada al negocio del robo de automóviles y el narcotráfico, y en la que habrían estado involucrados elementos del D-2 (grupo de inteligencia policial que actuó en complicidad con la última dictadura militar).Consultado por la defensa de la viuda, Altamirano respondió que, para él, Quinteros había matado a Corradini. Hizo referencia a una supuesta deuda que la víctima tenía con "Mandrake", ya que le habría comprado camiones con mercadería robada y no se las pagó, además de asegurar que fue Corradini el que le dio el dato de un banco de la localidad de Luque que Quinteros fue a asaltar en septiembre de 1995.Y agregó: "Por mis conocimientos, la policía mata con tiros en la nuca, y marca así su intencionalidad, que es dejar un mensaje; en este caso, a Corradini lo mataron con tiros en la cara, nada que ver con el accionar de la policía".Quinteros respondió a estos dichos asegurando que él nunca robaba camiones, porque eso significaba emplear una logística de varias personas que él no tenía y reiteró que a Corradini no lo conocía. Y dijo que al dato del banco de Luque que fue a robar no se lo dio Corradini, sino otra persona que no tenía nada que ver con el panadero asesinado.El próximo martes, con el testimonio de la viuda, que pidió declarar, se reanudarán las audiencias. Ese día, a la noche, se reconstruirá el crimen. Se trata de las últimas medidas de un debate judicial que está cada vez más próximo a su final.A Brígida Mercedes Segalá se la acusa por el supuesto delito se ser la autora intelectual del crimen. Mientras que "Mandrake" y los policías del precinto del barrio, comisario Oscar Aguilar y sargento Mario Onainty, deben responder por el homicidio.

