A juicio por prostituir a una chica de 14 años
Se trata de un joven que sería el dueño de un prostíbulo de Villa Allende Parque. Dijo que sólo servían copas y que la chica le aseguró que era mayor.
Un joven de 26 años deberá enfrentar un juicio federal acusado de ser el encargado de un prostíbulo de la ciudad de Córdoba donde fue encontrada una chica de 14 años, que, según se presume, era prostituida allí. En las últimas horas, el fiscal federal Nº 2, Gustavo Vidal Lascano, firmó la elevación a juicio en la causa contra Gabriel Alejandro Tartavull, al entender que, durante la instrucción, se habían reunido los elementos necesarios para inferir la posible culpabilidad del imputado.La única instancia que tiene por delante Tartavull para evitar el juicio es que su abogado presente una oposición ante el juez federal que interviene y que este considere que existen elementos razonables para no elevar la causa.De acuerdo a la acusación, el año pasado, Tartavull (alias "Gabo"), le ofreció a la chica trabajar como alternadora, ejerciendo la prostitución en el negocio que explotaba, Bar Lo de Gabo, ubicado en Donato Álvarez al 10000, en Villa Allende Parque. El caso judicial se abrió cuando un efectivo policial realizaba, el pasado 1º de agosto, un control de rutina en ese local.Al ingresar, según dejó constancia en acta, advirtió que adentro, en medio de la luz tenue y la música que emanaba una fonola, había cuatro mujeres y tres hombres. Entre el grupo se encontraba la chica, que primero estaba sentada en compañía de uno de los hombres, pero que, al advertir la presencia policial intentó dirigirse hacia la parte trasera de la barra, momento en que fue interceptada por el efectivo. Le solicitó su documento, a lo que la adolescente le exhibió uno que en realidad pertenecía a su hermana mayor de edad, pero que no estaba actualizado desde los 8 años. Esto hizo dudar al uniformado, que decidió trasladarla a la sede policial. Allí, se comprobó que en realidad tenía 14 años.Se allanó el prostíbulo y se secuestró un cuaderno de "pases" que estaba escondido detrás de un equipo de música, cinco envoltorios de gel íntimo, más de 800 pesos y fichas de "pases individuales" que tenían impreso el nombre del local.En la parte trasera, junto a un patio, se detectó una habitación pintada de rosa en cuyo interior había tres puertas numeradas, "tras las cuales se advertían pequeños ambientes que tenían camas".En su declaración, Tartavull aseguró que fue la chica la que le solicitó trabajar allí, que le mintió sobre su edad y que sólo se servían copas, "quedándose las mujeres con el 50 por ciento de lo que lograran vender a los clientes".El fiscal consideró probado que en el local se llevaban adelante actividades de tipo sexual, además de desacreditar que el acusado pudo haber sido engañado por la chica, ya que un informe médico dio cuenta de que presentaba rasgos físicos conformes a su edad real.Advirtió que el acusado "valiéndose de la situación de vulnerabilidad propia de la edad de la menor, por cuanto se trata de una niña de apenas 14 años, le ofreció trabajar como alternadora, ejerciendo la prostitución". Apuntó que la chica, "con la inmadurez propia de su preadolescencia, consintió la realización de los servicios comunes de este tipo de burdeles, probablemente bajo la promesa que el encargado le habría efectuado de recibir una determinada retribución".

