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Inminente final al drama de los mineros

Para la medianoche, está prevista la última etapa del rescate. Los 33 hombres serán izados en dos cápsulas. Enviados especiales.

12 de octubre de 2010 a las 12:01 a. m.
Inminente final al drama de los mineros

Jéssica Salgado, la mujer de Alex Vega, minero atrapado en el cerro San José, sólo lo espera para darle un fuerte abrazo y recordarle lo mucho que lo ama. "Me lo voy a llevar a casa, para que no vuelva más", dice. Allí lo esperan sus tres hijos, de 15, 6 y 3 años. Richard Villarroel le dijo a su madre, Antonia Godoy, que cambiará de oficio: piensa regresar a su pueblo, junto a su familia y dedicarse a la panadería. "Ningún problema va a tener, él aprende rápido", se entusiasma Antonia.Lo que vaya a hacer de su vida Daniel Herrera, "es cosa suya", según, Alicia Campos, la mamá. Ella sólo sabe que ahora se lo lleva a su casa para disfrutar de su compañía.Darío Arturo Segovia trabaja desde los 13 años en las mina. Ahora, cuenta su hermano Alberto, se dedicará a cumplir el sueño de su vida: tener un carro para vender frutas y verduras en el centro de Copiapó.Víctor Zamora le pidió a Nelly que le cocine una ricas empanadas como sólo su madre lo sabe hacer. Pero deberá esperar, porque la mujer hace rato que dejó la vivienda de Tierra Amarilla a la que sólo volverá con él. "Si no las hago yo, no como empanadas, porque no me gusta cómo las hacen; el secreto es sacar el agua de la cebolla antes de fritarlas, para no repetirla", enseña Nelly Bugueño. Ella, lo único que sabe es que, cuando regresen Zamora, Jorge Galleguillos y Carlos Barrios, los tres obreros del pueblo, va a salir a la calle a ofrecer una fiesta "para dar gracias a Dios".Ya está todo listo. La ansiedad y el nerviosismo sobrevuelan el campamento Esperanza, donde familiares, funcionarios, rescatistas y los casi dos mil periodistas que llevan las alternativas del rescate a todos los rincones de la Tierra, sólo esperan que hoy comience la fase final de un caso que ya forma parte de la Historia. Dos cápsulas. Para el izamiento de los obreros, se utilizarán dos cápsulas especialmente diseñadas, la Fénix 1 y 2, que miden 4,5 metros, tiene ventilación en la parte superior y cuatro tanques de oxígeno por si hace falta. Los mineros irán atados a un arnés especial y el cable de la cápsula soporta hasta 54 toneladas. Tendrán a mano una palanca de emergencia, que permitirá destrabar la cápsula en caso de algún imprevisto. Al campamento también llegó una tercera cápsula Fénix, más chica que las anteriores, que se utilizará si las 1 y 2 se dañan. En el casco, que cuenta con luz led, llevarán un micrófono y audífono para ir comunicándose con la superficie. Alejandro Pino, gerente de la Asociación Chilena de Seguridad, dijo que se han confeccionado trajes especiales a medida para cada minero, de una tela utilizada para alta montaña y que permite absorber la humedad. Pino fue el encargado, además, de brindarles por videoconferencia un curso de oratoria, para que estén preparados cuando sean abordados por la prensa.Se los ha dividido en tres grupos: primero saldrán los más hábiles, luego los más débiles y por último los más fuertes. Una vez en la superficie, serán llevados a un hospital de campaña que está enclavado en el mismo campamento, donde serán asistidos durante unos minutos y, luego, en grupos de a cuatro, serán trasladados en helicóptero hasta el regimiento militar de Copiapó. Al llegar, los trasladarán en ambulancias al hospital de Copiapó, que queda a una cuadra y media de allí, donde se han previsto dos alas especiales para contener a los mineros, que no deberían de permanecer más de dos días en ese lugar.