El dolor de los padres
El fiscal leyó en su alegato una carta firmada por el padre y la madre de la víctima en la que piden evitar hechos de este tipo.
El fiscal leyó en su alegato una carta firmada por el padre y la madre de la víctima en la que piden evitar hechos de este tipo. "Venimos a rogarles que la muerte de nuestra hija Leila Amaya sirva para que los niños dejen de estar desprotegidos", pidieron a los jueces en una nota los padres, familiares y vecinos de la víctima. En su alegato, el fiscal leyó el mensaje destinado a que la sentencia sea "el puntapié inicial para evitar más muertes de niños y personas inocentes en manos de delincuentes que toman un arma y la gatillan sin importarles la vida del prójimo, personas que sólo les importa lograr imponer su poder, (...) logrando así una especie de subordinación de los vecinos para que estén a la orden de sus antojos". Refiriéndose al contexto de Villa Pastora (Guiñazú), la nota señala que "estos barrios, periféricos, lamentablemente están escasos de muchos valores, tales como la vida, la libertad, la responsabilidad, la honestidad, el trabajo, elemento importante de la dignidad del hombre". Más adelante, señalan los papás de Leila: "Lo más grave es la adquisición de valores errados tales como 'yo soy jefe, porque tengo un fierro' (arma de fuego)". Además, indican que mientras algunos "se consideran impunes", la gente de bien se siente rehén de la situación social. Los padres de la víctima concluyeron señalando: "Necesitamos sentir que la muerte de nuestra hija es el principio de una política de prevención". Además, manifestaron su anhelo de que "la sanción a gente como el imputado sirva para valorar, respetar y proteger la vida del otro".

