De inversiones y buzones
Habrá que ver qué sucede de acá a unos años con tanta inversión hecha en los últimos tiempos. Claudio Gleser.
A tres años y medio de haber asumido como jefe de Policía, a Alejo Paredes se le pueden criticar muchas cosas. Desde su tozudez a no aceptar críticas, hasta el hecho de ver muchas veces "complots" a su alrededor, pasando por su decisión de colocar en puestos claves a comisarios de dudosa trayectoria y capacidad. No puede dejar de achacársele que optó por no dar más estadísticas a la prensa. Hasta se le puede criticar cuando minimiza la inseguridad y habla de una "sensación".
Pero lo que nunca podrá criticársele fue su obstinación por incorporar más policías a la fuerza, capacitarlos y dotarlos de equipamiento moderno. Instó a comprar autos y motos, adquirió modernos equipos de comunicación, cámaras, armas, equipos de cotejo de huellas, implementos informáticos para mejorar el trabajo investigativo y preventivo. Esto no es nuevo. Paredes sabe lo que es que le concedan exigencias. ¿Acaso no ideó él las nuevas comisarías? ¿Acaso De la Sota no le compró las pistolas eléctricas Taser y fusiles costosísimos?
Otras certezas. No menos cierto es que muchas veces la Policía y sus jefes políticos han dado muestras sobradas de inoperancia, obstinación e improvisación en políticas de seguridad, que exigieron enormes inversiones. ¿No se compraron motos con sidecar o costosísimas 4x4 Cherokee? No quedó una. Ahora, el AVL.
Habrá que ver qué sucede de acá a unos años con tanta inversión hecha en los últimos tiempos, cuando Paredes y Schiaretti no estén más y pocos se acuerden de los miles de dólares gastados. La inversión requiere continuidad. No es cuestión de andar comprando y coleccionando buzones.

