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Corte Suprema dejó a Calafell al borde de la extradición

Se dispuso que no sea condenado a muerte. El Poder Ejecutivo debe decidir. Su ex novia, María Rosa Marchán, ya fue condenada.

15 de diciembre de 2011 a las 12:01 a. m.
Corte Suprema dejó a Calafell al borde de la extradición
Roque Calafell está detenido en Córdoba desde 2008 (Antonio Carrizo/La Voz).

La Corte Suprema de Justicia resolvió que el cordobés Roque Calafell debe ser extraditado a Estados Unidos para ser juzgado por homicidio, aunque no podrá ser condenado a la pena de muerte. Ahora, será el Poder Ejecutivo el que debe decidir si se hace efectiva o no la extradición de Calafell, preso en Bouwer desde 2008. El fallo de la Corte fue dividido: se impuso el criterio de que era suficiente como garantía la promesa de que no se iba a aplicar la pena de muerte formulada por la fiscal Estatal Asistente del Estado de Florida, Barbara Pineiro. En contra, otros jueces habían considerado que Calafell sólo podía ser eventualmente extraditado por "asalto a mano armada".Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Carlos Fayt y Enrique Petracchi votaron para considerar "procedente" la extradición por el crimen, mientras que Carmen Argibay, por un lado, y Raúl Zaffaroni y Juan Carlos Maqueda, por el otro, votaron porque, por el momento, se rechazara el envío del cordobés a Estados Unidos.Calafell está preso desde el 4 de febrero de 2008 en la cárcel de Bouwer a la espera de la resolución del proceso y se especula que ahora insista con ser excarcelado.Su ex pareja, María Rosa Marchán, fue condenada en Estados Unidos a 15 años por el robo y asesinato del cubano Agustín Morales, ocurrido en Miami en diciembre de 2001. Cuando se conoció el hecho, en enero de 2002, Calafell ya estaba de regreso en Córdoba.El cordobés siempre se dijo inocente. Y consideró que la condena de su ex novia, oriunda de La Pampa, había sido injusta. El cadáver de Morales había aparecido en el baúl de su propio auto, que estaba abandonado en un estacionamiento municipal.Marchán fue sentenciada el 1° de febrero de 2002 tras firmar un acuerdo escrito en inglés con la fiscal Gail Levine, que le permitió evitar la pena de muerte.