Condenan a 30 años de prisión a "violador araña"
Es por haber violado a cinco mujeres tras ingresar a sus departamentos. Fue en Martínez, Olivos y San Isidro, en 1998 y 1999.
Marcelo Angel Fasano fue condenado hoy a 30 años de prisión por la violación de cinco mujeres tras ingresar a sus respectivos departamentos de las localidades de Olivos, Martínez y San Fernando, en 1998 y 1999.
El Tribunal Oral en lo Criminal 5 (TOC5) de San Isidro halló culpable al hombre, de 37 años, que según la acusación durante las noches solía escalar los edificios e ingresaba por los balcones a departamentos ubicados entre el primero y el tercer piso.
Impávido, Fasano escuchó la sentencia que le impuso el tribunal, cubriendo parte de su rostro con el cuello de su campera. Al conocerse el veredicto no hubo reacciones exarcebadas del público, como en otros juicios: esta vez faltaron los gritos de alegría o las explosiones de llanto por parte de las víctimas.
Tras esta condena, Fasano deberá enfrentar un próximo juicio oral ya que está procesado por otras once agresiones sexuales con la misma modalidad.
Es que, según la investigación policial y judicial, Fasano -al que se dio en llamar "el sátiro de la bombacha"- cometió los ataques sexuales en dos periodos: entre 1995 y 2001 y entre 2007 -cuando salió de la cárcel- y 2009.
Se cree que habría atacado a unas 50 mujeres en más de 40 hechos, ya que en algunas oportunidades atacó a varias víctimas en un mismo episodio.
Según quedó establecido, Fasano, munido de una linterna, sorprendía a sus víctimas mientras dormían y les aseguraba: "No soy violador, soy ladrón" en un intento por tranquilizarlas.
No obstante procedía a atarlas, les cambiaba la ropa interior y luego las violaba, de acuerdo con la acusación.El miércoles pasado, el fiscal del juicio, Patricio Ferrari, había pedido que fuese condenado a 37 años y medio de prisión.
Hoy, frente a las pruebas encontradas, los jueces Raúl Alberto Neu, Mario Eduardo Kohan y Ezequiel Igarzábal, del TOC5, lo declararon responsable de los abusos sexuales con acceso carnal perpetrados contra cinco mujeres, a las que identificó por las iniciales "CNC", "BT", "AF", "AT", y "ABR", y robo a las mismas, desde noviembre de 1998 a abril de 1999.
Y decidieron condenarlo a la pena de 30 años de prisión, en base a fundamentos que no trascendieron.
Cuando el fiscal había pedido los 37 años y medio de cárcel había subrayado como agravantes los daños psicológicos sufridos por las victimas, pero la defensa planteó como atenuantes que no tenia antecedentes penales al momento de los hechos y que solo había accedido hasta un nivel educativo primario.

