Cinco muertos en 3 días por fuego y monóxido
La última víctima se registró en la madrugada de ayer. Es un guardia de seguridad que falleció tras incendiarse la casilla.
Frío extremo, mala ventilación y deficientes métodos de calefacción volvieron a conjugarse de la peor forma en Córdoba.
Un hombre, guardia de seguridad, murió ayer tras incendiarse una casilla donde trabajaba. Sucedió a la madrugada en las afueras de la población de Santa Ana, cerca de la ciudad de Alta Gracia.
La sospecha de los investigadores es que el hombre se intoxicó con el monóxido de carbono emanado de un brasero, perdió el conocimiento y cayó sobre el artefacto que, a su vez, se tumbó y causó un incendio en la casilla. El trabajador sufrió graves quemaduras. Como Augusto Leandro Santander (45) fue identificado por la Policía el hombre hallado muerto ayer a la mañana en Santa Ana. Oriundo de la ciudad de Córdoba, Santander se ganaba la vida como guardia de seguridad de una empresa que tiene a su cargo una obra vial.Con su muerte, ya suman cinco los fallecidos en sólo tres días en la provincia de Córdoba (y en lo que va del año) a causa de incendios provocados por artefactos de calefacción y por intoxicación con monóxido de carbono, producto de una mala combustión, en domicilios particulares.Eran poco más de las 8 de ayer, cuando un compañero que debía relevarlo lo encontró muerto a pocos metros de la casilla de seguridad. Acababa de amanecer y la sensación térmica era bajísima. El hombre le diría luego a los policías que al ver a Santander tirado, le tiró un bidón de agua encima. Pero no había nada que hacer.
También señaló que había restos de cenizas y brasas dentro de la casilla de chapa, que limpió.
La sospecha de los pesquisas es que el guardia perdió el conocimiento en la casilla, cayó sobre un brasero encendido para soportar el intenso frío, lo que a su vez causó un incendio. El trabajador fue rodeado por las llamas y pudo huir, pero cayó muerto a los pocos metros. El predio está en el kilómetro 21 de la ruta provincial 5. Los anteriores dramas.
Un hombre. El jueves pasado a la mañana, Alberto Francisco Barroso (48) fue encontrado muerto tras caerse sobre un brasero casero que había encendido en su vivienda de la ciudad de Río Cuarto. Murió intoxicado con monóxido de carbono y sufrió quemaduras en el cuerpo. Lo encontró su madre. Un anciano. Esa noche, un anciano murió a causa de las graves heridas que sufrió al incendiarse una pensión ubicada en barrio Nueva Córdoba, en la Capital. Enrique Barrios tenía 87 años y residía en una pensión de dos pisos en calle Ituzaingó al 500. Los bomberos hallaron su cadáver en la planta alta. Se sospecha que en una estufa pudo haber estado el origen de la tragedia. Una mujer que estaba con él alcanzó a escapar. Otro hombre. El viernes, un hombre de 32 años murió al incendiarse una casilla de madera en el barrio de Villa Strada de Santa Rosa de Calamuchita. Al parecer, un problema eléctrico causó las llamas. Una beba. El mismo viernes, una nena de 1 año y medio murió quemada al incendiarse la precaria casilla donde vivía con sus hermanitos y su madre, en villa El Cerrito, cerca de barrio Autódromo, en la Capital. Se llamaba Oriana. El drama sucedió a las 11.30 en una pieza donde estaba la criatura y su hermanito. Al parecer, habrían estado manipulando un encendedor. Su mamá y un hermano sufrieron heridas. Sobrevivieron. Al menos 11 personas (entre grandes y chicos) fueron asistidos tras intoxicarse con monóxido en casas de barrios Ciudad de Mis Sueños, Villa Azalais y Ampliación Pueyrredón, todos de Capital.

