Temas del día:

Asaltan y maltratan a músico jubilado

Elcar Sola, de larga trayectoria artística, fue sorprendido y golpeado por cuatro delincuentes en su casa de Alta Córdoba.

09 de julio de 2010 a las 12:01 a. m.
Asaltan y maltratan a músico jubilado

Un popular músico jubilado fue asaltado durante la madrugada del martes en su casa de barrio Alta Córdoba y esperó atado de pies y manos hasta que al amanecer pudo rescatarlo un grupo de policías que casualmente pasaba por el lugar. Con sus 78 años estuvo todo ese tiempo tirado en el piso del living, semidesnudo, en pleno invierno, golpeado y a la espera de alguien que escuchara sus gritos de auxilio.

La víctima de esta historia es Elcar Sola, director del grupo “Los violines románticos”, que hasta comienzos de los ‘60 compartían escenario en Radio LV2 con figuras de la talla de Heraldo Bosio, Cuarteto Leo, Juan Mateo Colino y Juan Muchini, entre otros. Además de haber escrito música para cuartetos, tuvo una larga carrera hasta su retiro. En su casa de Baigorrí al 600, tiene algunos alumnos de piano a pesar de padecer los rigores de la artrosis.

En esas condiciones, mientras dormía, fue sorprendido el martes cerca de la 1.30 por cuatro jóvenes que lo despertaron, golpearon su cabeza y le pusieron una almohada encima. Además de pedirle insistentemente dinero, le ataron los brazos y las piernas por detrás del cuerpo. A su vez, a esas ataduras que le cortaron la circulación en uno de los brazos, las unieron (también por detrás del cuerpo) con una media, lo que le impedía moverse.

Siempre sobre su cama, boca abajo y con la cabeza tapada, debió soportar que los intrusos revolvieran toda la casa. Sólo pudieron llevarle unos mil pesos que llevaba encima, más un anillo y un reloj pulsera de oro y otros objetos de valor. Pero también resultó llamativo que de la despensa le robaron chocolates, le vaciaron la heladera de alimentos y hasta le sacaron algunos libros de la biblioteca, acaso lo que más lamenta el popular “Coco”.

Durante el asalto que duró casi una hora, Elcar les dijo que una de las ataduras le estaba cortando la circulación de uno de los brazos. Hechos con cordones de su zapatilla, esos lazos impedían el retorno venoso y un antebrazo se le hinchó muchísimo. Tres días después, "Coco" muestra todavía las marcas profundas de los cordones y el brazo amoratado.Abandonado a su suerte

Sumamente molesto y dolorido por esta situación, el dueño de casa les pidió a los ladrones que lo soltaran. “Cuando nos vamos, te soltamos”, le prometió varias veces uno de los malhechores. Pero la promesa no se cumplió. Así que, desesperado y como pudo, “Coco” se tiró de la cama y comenzó a arrastrarse. Primero fue hasta el calefactor más cercano para tratar de quemar las ataduras, pero fue en vano. Luego tuvo que dar un rodeo a toda la casa porque la puerta que comunicaba al living fue cerrada por los asaltantes.

Debió arrastrarse por varias habitaciones hasta llegar al ventanal del living que da a la vereda. Así, durante largas horas estuvo tirado bajo el piano, esperando que alguien pasara durante la fría noche, pero no consiguió que nadie lo socorriera. “Estuve muerto de frío, tirado en el piso, en calzoncillos”, comenta el músico que tenía que darse calor en la mano que no tenía circulación.

Después de largas horas de suplicio, con las primeras luces del martes, “Coco” escuchó un vehículo que estacionaba frente a su casa. Golpeó la puerta con la rodilla, como pudo, y lanzó un grito. “De casualidad eran unos policías de la CAP que estaban estacionando acá al frente”, graficó con una sonrisa. Les gritó que lo habían asaltado, que entraran rápido. Los uniformados lo desataron y el alma le volvió al cuerpo.