Una solución fácil: explicarlo todo
La explicación que da Falo puede ser completamente cierta. Adrián Simioni.
El bloque de legisladores de Unión por Córdoba reaccionó ayer con molestia ante la trascendencia adquirida por el caso de los cheques sin fondos librados por el ex legislador de ese partido Marcelo Falo, en particular, por la difusión de una denuncia de uno de sus acreedores, quien a través de su abogado sostuvo que a su cliente le habían dicho que el dinero se utilizaría para comprar espacio publicitario por adelantado, para la próxima campaña política. En su comunicado, el bloque limita los hechos a un "problema personal" del ex legislador. Y, a través de Radio Universidad, el jefe del bloque, Daniel Passerini, acusó a este diario de vincular esta situación "de manera artera e injuriosa" al Partido Justicialista.La historia que cuenta Falo puede muy bien ser completamente cierta. Sin patrimonio propio suficiente, puede haber pedido prestados al menos 750 mil pesos (que es lo que reclama el único acreedor que apareció hasta ahora) para prestárselos a dos amigos en problemas. No es lo más común, pero muchos de quienes conocen a Falo no la descartan.Pero a esa explicación le faltan precisiones, tratándose de una persona que tuvo importantes funciones de Gobierno y que ejercía como legislador.Aún dentro del límite de la explicación de Falo, sería importante saber si esos contratos de mutuo (con sus dos amigos y con sus acreedores) eran onerosos o gratuitos, si eran en negro o si estaban declarados. Falo fue remiso a dar detalles. Está en todo su derecho.La historia que cuenta el médico que le prestó dinero a Falo puede ser una completa mentira (excepto la parte de la deuda, que está documentada en los propios cheques). Pero la posibilidad de que haya sido dinero que se tomó prestado para una campaña política –lo que no es un delito por sí mismo– tiene viabilidad desde el punto del negocio. Un especialista en negocios financieros y un ejecutivo vinculado a la publicidad indicaron que la operación no es descabellada. Cuando un medio de comunicación vende publicidad en forma anticipada, en general, congela el precio. Con la inflación, en un año, esa publicidad podría costar entre 20 y 25 por ciento más. A eso hay que sumarle que, por cantidades importantes, supongamos dos millones de pesos, podrían obtenerse descuentos de entre 300 mil y 400 mil pesos. En total, una pauta por la que en un año se pagarán, por dar una cifra, 1,25 millón de pesos, hoy podría comprarse por 850 mil. Son 400 mil pesos sobre 850 mil: un rendimiento de 47 por ciento. El beneficio podría ser tanto para el partido como para el que hace el trámite (si el partido no se aviva). Nada de esto es ilegal. Lo ilegal sería hacerlo en negro o fuera de las leyes sobre financiamiento de los partidos y las campañas.Las razones del endeudamiento de Falo también pueden ser otras, que ignoramos. En cualquier caso, lo bueno sería que se conociese mejor lo que sucedió. Sería lo mejor para todos.

