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Un golazo para el bolsillo de pocos

Schiaretti y los suyos aprovecharon la distensión del Mundial para dar un irritante aumento. Roberto Battaglino.

25 de junio de 2010 a las 12:01 a. m.
Un golazo para el bolsillo de pocos

Ni Lionel Messi podría haber hecho una gambeta mejor. El gobernador quebró la cintura, amagó para un lado, esperó la distracción del marcador y encaró por el otro para quedar con el arco a disposición.

Juan Schiaretti decidió hacer uso intensivo del manual del mal gobernante y aprovechar los momentos de distracción colectiva para formalizar decisiones controvertidas. El buen momento de la selección permitió al gobernador, que anda de gira por Israel, protocolizar medidas polémicas, como un suculento aumento para funcionarios y legisladores, incremento retroactivo a enero en el agua potable y llamado a concurso para una larga serie de cargos, muchos de ellos curiosos. Schiaretti y los suyos decidieron engañar a una ciudadanía distendida, con un irritante aumento de salarios superiores de casi el 50 por ciento, que el Ejecutivo y la Legislatura intentaron que pasara inadvertido hasta que este diario consultó anoche a encumbrados hombres del oficialismo, luego de lo cual la Secretaría General de la Gobernación resolvió hacer un escueto comunicado.

Ningún parlamentario opositor dijo una sola palabra del jugoso aumento, del que se enteraron ayer al mediodía.

Schiaretti, los suyos y los legisladores tal vez apuesten a una reacción mansa de la sociedad, que -en el mejor de los casos- tuvo mejoras salariales del 15 al 25 por ciento.

El Mundial puede entusiasmar y entretener, pero no logra reparar escuelas, proveer de insumos a los hospitales, dotar de recursos a los bomberos, mejorar las rutas provinciales, tener más equipamiento para las fuerzas de seguridad, ni mucho menos mejora la remuneración de los trabajadores de cada una de esas áreas.

Para maestros, policías y trabajadores de la salud, el Mundial no es otra cosa que un partido visto de a ratos mientras contienen alumnos, patrullan calles o suturan pacientes. Ellos no tienen el efecto Messi-Diego en sus bolsillos. Más bien tienen que hacer otras gambetas para llegar a fin de mes.

Mientras, con el gobernador de gira, el Ejecutivo y la Legislatura se aprestan a clavarla en el ángulo. Un golazo para las billeteras de pocos, que pagan casi todos los cordobeses.