Un acuerdo con nuevos desacuerdos
La negociación que cerró la Municipalidad con los choferes de Tamse parece haber escrito el último capítulo de esa larga novela, pero abrió, al mismo tiempo, una nueva controversia.
La referencia es para los cruces entre las autoridades municipales y sus pares de la Secretaría de Trabajo provincial, que también tuvo participación en algunas negociaciones.
El secretario de Economía municipal, Gabriel Bermúdez, opinó que el paro de los choferes "fue totalmente injustificado" y defendió la "búsqueda de una solución" definitiva. "Estuvimos esperando que declararan ilegal la medida de fuerza, pero como eso no sucedió, tuvimos que buscar una alternativa", dijo, en velado reproche a Trabajo.
Recordemos que la medida de fuerza arrancó el lunes a las 7 y se levantó a las 15 del martes.
A su vez, el titular de la Secretaría de Trabajo, Omar Sereno, replicó que ni el intendente, ni Bermúdez se contactaron con él para solicitar la actuación de esa dependencia. Aclaró que "sólo lo hizo el secretario de Transporte, Raúl Merino, quien no participó de la negociación".
"Siempre entendimos que el paro era improcedente y que debía ser declarado ilegal si se profundizaba", explicó Sereno, tras mencionar que hubo una intimación bajo apercibimiento, aunque luego retrocedió en la aplicación de la resolución N#176; 060 -que declaraba la ilegalidad del paro- debido a que "las partes empezaron una negociación".
Hubo otro dato que conspiró contra la coordinación: la indecisión del municipio. El martes, mientras Giacomino decía que no correspondía un nuevo ofrecimiento a los choferes, sus funcionarios cerraban el acuerdo para pagarles el 100 por ciento de lo que reclamaban.

