Un tribunal con muchas decisiones polémicas
La Sala I de la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal tiene antecedentes controvertidos.
La Sala I de la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal tiene antecedentes controvertidos. Está integrada por los jueces Eduardo Freiler, Eduardo Farah y Jorge Ballestero. El primero está de vacaciones y no firmó los dos fallos de ayer. Uno apartando a Oyarbide de la causa Schoklender y otro rechazando el sobreseimiento de Amado Boudou en el caso Ciccone. En apariencia, una de cal y una de arena para el kirchnerismo. Pero son los mismos jueces que revocaron días atrás la orden de detención del juez Claudio Bonadio contra el exsecretario de Transporte, Ricardo Jaime. Antes, ya habían ordenado desechar como prueba los mails que se encontraron en la computadora de Manuel Vázquez, vinculado a Jaime.Son los mismos que voltearon al juez Daniel Rafecas de la investigación del caso Ciccone, cuando la investigación complicó más de la cuenta al vicepresidente Amado Boudou. En 2011 actuaron en el sobreseimiento de funcionarios y empresarios en la causa por presuntos sobreprecios pagados por la firma Skanska. Un caso resonante porque la propia Skanska reconoció haber pagado "comisiones indebidas" a funcionarios públicos.Por los despachos de Farah y Ballestero, también pasó el único caso de corrupción K con condena, que afectó a la ex ministra Felisa Miceli, así como el procesamiento de Mauricio Macri en la causa por presuntas escuchas ilegales.Ballestero actuó en los años 90 en el sobreseimiento de Miguel Ángel Vicco y de Gerardo Sofovich por su actuación en la desaparecida ATC.

