Una transición con más dudas que certezas
El transporte urbano ya tiene definido su medio de pago (con una intermediación cada vez más onerosa), pero Giacomino todavía no confirmó la prórroga a Coniferal, cuyo contrato vence dentro de sólo un mes. Rubén Curto.
C uando falta apenas un centenar de días para que Daniel Giacomino deje la intendencia, el escenario que deja ver la transición municipal en cuanto al servicio de transporte urbano no es todo lo prolijo que se podría esperar. La celeridad que puso el municipio para cerrar la licitación de los medios de pago del sistema, que recibió críticas a granel y un par de denuncias penales, contrasta con las poquísimas certezas que se tienen a esta altura sobre cómo será el alumbramiento del nuevo transporte. Dicho de otro modo: los usuarios cordobeses ya saben de antemano que en breve se despedirán de los cospeles y que el nuevo monopolio de pago será de las tarjetas electrónicas (con una intermediación cada vez más onerosa), pero todavía desconocen si en 2012 continuarán las actuales prestatarias, si tendrán nuevos recorridos o si directamente cambiará todo el sistema hasta ahora conocido.En medio de esas dudas, también hay un elemento sobre el cual no se ha conocido pronunciamiento de los candidatos. Coniferal y Ciudad de Córdoba tienen casi ganados sendos juicios contra el municipio por diferencias tarifarias, por entre 70 millones y 100 millones de pesos cada uno. Si la Corte Suprema no concede el recurso de queja que presentó el municipio, las empresas se aprestan a apurar la ejecución de esas demandas. ¿Cómo jugarán esa carta cuando ambos actores intenten, como se descuenta, continuar en el negocio del transporte en la ciudad?Los antecedentes disponibles en las transiciones de grandes servicios no son muy alentadores. Germán Kammerath asumió en diciembre de 1999 y recién en marzo de 2001 licitó el transporte, en un proceso que terminó en escándalo. Giacomino asumió en diciembre de 2007 y recién en enero de 2009 alumbró la estatal Crese, después de fracasar en la licitación de la basura. Como vamos, ¿habrá que esperar hasta 2013 para ver caminar un nuevo servicio de transporte urbano?

