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Del Suoem a Tamse y Crese

¿Dónde van, entonces, los recursos que Giacomino pudo restarle a la partida salarial? A las empresas municipales. Virginia Guevara.

23 de abril de 2011 a las 12:01 a. m.
Del Suoem a Tamse y Crese

Daniel Giacomino no logró respetar el tope salarial que se quiso autoimponer en 2009. No pudo ese año, no lo consiguió el año pasado y casi con seguridad no podrá cumplirlo en 2011. Sin embargo, la mejora de los ingresos municipales y el solo hecho de no haber incorporado personal a granel –hasta ahora, sumó casi tres centenares de monotributistas y concursó cerca de 120 nuevos cargos del área de Salud– hizo que la incidencia de los sueldos sobre los recursos bajara casi en 12 puntos desde que asumió hasta diciembre último. Tratándose de la Municipalidad de Córdoba, es todo un mérito administrativo. El problema es que haber reducido el peso de la partida salarial no significó de ningún modo haber destinado más recursos a obras públicas o, aunque mal no sea, a la elemental tarea de tapar baches o reemplazar los focos del alumbrado. La partida municipal para trabajos públicos sigue siendo misérrima y, además, se ejecuta a medias y del modo que dispone el Suoem. Cualquier mejora posible hoy en la ciudad de Córdoba depende de la Provincia o de la Nación. Y si no, no se hace.¿Dónde van, entonces, los recursos que Giacomino pudo restarle a la partida salarial? A las empresas municipales. El intendente logró contener el problema salarial puertas adentro del Palacio 6 de Julio, pero colaboró incansablemente en la creación de otro desaguisado gigantesco: Tamse necesitó el año pasado casi 100 millones de pesos para cubrir su déficit crónico y creciente. Lejos de mejorar su desempeño, la compañía requirió en 2010 casi el doble de los recursos que había deglutido en 2009. Crese no genera tanto déficit. Sería el colmo para una empresa municipal que está dirigida por un aliado incondicional de Giacomino y que negocia su canon mano a mano con el municipio. No obstante, las inversiones casi siempre corren por cuenta del Ejecutivo: en 2010, fueron algo más de 12 millones. En paralelo, los gastos salariales de la empresa crecen a un ritmo tan alocado como los del municipio durante la gestión del ex intendente Luis Juez.La situación es igual de grave que hace tres años, sólo que el próximo intendente no sólo tendrá que lidiar con la sofocante presión del gremio de los municipales. Si pretende administrar la totalidad del presupuesto municipal, además deberá enfrentarse a la UTA –conducida por gremialistas surgidos de Tamse– y nada menos que a Camioneros, el todopoderoso gremio de Moyano, que cada vez maneja de modo más directo los destinos de Crese. Si no, deberá resignarse a gobernar con las sobras.