De la Sota-Macri, quiebre sin retorno
Decían que compartían visiones del país del futuro. Pero hoy se rompió la relación política y personal. Disputarán una porción del electorado cordobés. Julián Cañas.
Entre agosto de 2012 y mediados de enero pasado, José Manuel de la Sota y Mauricio Macri mantuvieron cuatro reuniones públicas y otras tantas que no trascendieron. Fue un tiempo en el cual se mostraban como potenciales aliados para enfrentar al Gobierno nacional. Hoy transitan veredas opuestas. Se quebró la relación política y también la personal. El jueves pasado, De la Sota soltó una frase que cayó como una bomba en el jefatura de Gobierno porteña. "Si tuviera que elegir entre Cristina y Macri, voto en blanco". De este modo, el gobernador puso al líder del PRO a la misma altura que la presidenta Cristina Fernández. Así, De la Sota pulverizó un razonamiento explícito que recitan los opositores de todas las ideologías: cualquiera podría ser mejor que este gobierno.De la Sota coincide con Roberto Lavagna en que este es el momento para unir a la oposición para tratar de herir de muerte en octubre el proyecto de perpetuidad –que según ellos– tiene el cristinismo.El exministro de Economía llevó adelante negociaciones con operadores de Macri hasta el miércoles pasado, cuando le comunicaron que la decisión de jefe del PRO era no acordar con el PJ disidente. El objetivo del macrismo para los comicios legislativos será fortalecer su espacio político. En el círculo cerrado de los peronistas anti-K sospechan que Macri rubricó un pacto de no agresión con el cristinismo. Así, postergó el enfrentamiento decisivo para las elecciones presidenciales de 2015.Según esta lectura, en medio de una fuerte interna en el PRO, Macri se dejó convencer por su influyente asesor político, el ecuatoriano Jaime Durán Barba, quien sostiene que este no es el momento para enfrentar a los K.Durán Barba argumenta que si Macri se une al PJ disidente, corre el riesgo de ser absorbido por un peronista con las mismas aspiraciones presidenciales que él. En este sentido, el consultor apunta a Lavagna y a De la Sota.Para evitar esto –según la versión del PJ disidente– Macri puso como condición, para sellar la alianza, que fuera reconocido ahora como el candidato presidencial de este sector, para 2015.De la Sota, Lavagna y Hugo Moyano, los fogoneros del frente peronista anti-K, rechazaron de plano esta condición.El 7 de enero pasado, De la Sota recibió por última vez a Macri en el Centro Cívico provincial. Fue cuando ambos coincidieron en afirmar: "Compartimos visiones de la Argentina del futuro". Ocho días después, en Mar del Plata, Macri dijo que podría compartir una fórmula con el mandatario cordobés.De la Sota reaccionó con furia y mandó a su jefe de Gabinete, Oscar González, a desmentirlo en público. Fue el primer chisporroteo de una relación que se quebró esta semana. Y sin retorno.El delasotismo trasladará esta pulseada con el macrismo a Córdoba. Las encuestas marcan que Héctor Baldassi se quedaría con una porción del voto de Unión por Córdoba, en especial, los sufragios de centro derecha. De allí, que la guerra está declarada. Ahora sólo habrá reproches mutuos entre De la Sota y Macri.

