De la Sota evocó a Rucci con el PJ anti-K
Junto a otros dirigentes justicialistas, pidió reabrir la causa por el crimen de Montoneros. Duras críticas al Gobierno nacional.
Buenos Aires. José Manuel de la Sota compartió ayer un acto con un grupo de dirigentes peronistas frente a los Tribunales Federales de esta ciudad, en el que se reclamó que el crimen de José Ignacio Rucci sea encuadrado como de lesa humanidad, para que, de este modo, no se archive la causa. El apellido De la Sota fue voceado insistentemente a través de los parlantes en la larga hora de espera previa al acto: el fuerte contrapunto que mantiene el gobernador con la Casa Rosada asoma como un capital político importante para los peronistas anti-K. El acto de ayer fue fogoneado, principalmente, por la CGT, al punto que la abrumadora mayoría de los 1.500 asistentes pertenecía al gremio de los camioneros."Estuve en contra del Punto Final, de la Obediencia Debida y, ahora, he planteado que tiene que conocerse la verdad. No se puede ocultar el crimen de una persona honesta. Que paguen los que lo asesinaron", declaró De la Sota al llegar al acto acompañado del diputado nacional Francisco Fortuna. Al preguntársele si se trataba de un encuentro de opositores, dijo que no: "Es un acto de los trabajadores", aseguró. Más allá del encuadramiento que De la Sota le dio al acto, los discursos dichos desde el tráiler de un camión tuvieron un tono abiertamente antikirchnerista. Los oradores fueron Aníbal y Claudia Rucci, hijos del ex dirigente metalúrgico, y cerraron los sindicalistas Gerónimo Venegas y Hugo Moyano. Estuvieron los ex gobernadores Adolfo Rodríguez Saá y Jorge Busti; los diputados nacionales Francisco de Narváez, Eduardo Amadeo, Enrique Thomas, Carlos Brown y Graciela Camaño; los intendentes bonaerenses Jesús Cariglino y Carlos Acuña, y José "Pepe" Scioli, hermano de Daniel Scioli. También se vio al ex carapintada Aldo Rico y a Julio César "Chiche" Aráoz. El bombisto "el Tula" intentó, con poco éxito, coordinar a los camioneros, que prefirieron seguir sus propias consignas. La viuda de Rucci, "Coca", fue ubicada junto a los oradores. Claudia Rucci –diputada nacional– acusó a los "montoneros guerrilleros" por el crimen de su padre. "Usaron autos de la gobernación bonaerense para llevar las armas", denunció, para remarcar que en el asesinato se hizo uso del aparato estatal, una de las claves para determinar si un crimen es de lesa humanidad. "A Rucci lo mataron en democracia, 48 horas después de que Perón obtuviera el 62 por ciento de los votos", destacó."A Rucci lo mataron porque sabían que, así, lo mataban a Perón", agregó Venegas. Moyano afirmó que si "hubiera decisión política, el asesinato de Rucci se esclarece en poco tiempo". Habló del "pequeño gran gigante", como Saúl Ubaldini recordaba a Rucci. "Vivimos presionados y atemorizados", dijo Moyano, ya ubicado en la actualidad caliente. "Al pueblo se le está agotando la paciencia. Pretenden sustituir a Perón y sus políticas", acusó, en alusión al Gobierno nacional.Tras mencionar el último cacerolazo, Moyano dejó un pronóstico: "En el 2013, a estos mentirosos los vamos a callar con las urnas". El acto terminó con todos cantando la marcha peronista.
Más información

