Silbado, Boudou pasó un mal trago
Fue el último orador en un acto en el que el Gobierno se lamentó de no poder avanzar en el esclarecimiento del caso.
Fue el último orador en un acto en el que el Gobierno se lamentó de no poder avanzar en el esclarecimiento del caso.
Familiares de las víctimas del atentado a la Embajada de Israel reclamaron investigar la “conexión local” y las autoridades israelíes insistieron en denunciar a Irán por el ataque.
El vicepresidente Amado Boudou, en ejercicio de la primera magistratura, fue silbado por los asistentes cuando se acercó al micrófono como último orador para decir que “la violencia no puede resolver ningún conflicto”, y afirmó que el ataque fue contra “los 40 millones de argentinos” aunque tuvo en la mira al pueblo judío.
El encargado de hacer público el “mea culpa” del Gobierno fue el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio César Alak: “Sólo podemos hablar de memoria: no de verdad, ni tampoco de justicia”, expresó. // DYN

