Severo declaró y cargó con dureza contra José Pedraza
El testigo que denunció haber sido secuestrado dijo que en la Unión Ferroviaria hay "bandas y patotas" que siguen funcionando y esconden armas.
Buenos Aires. Enrique Alfonso Severo, el testigo del crimen de Mariano Ferreyra que fue secuestrado el día en que debía ir a declarar, se presentó ayer en el juicio oral para detallar dónde guardaban las armas las "bandas y patotas" que –dijo– "todavía siguen funcionando" y están vinculados al acusado José Pedraza.
Severo tildó de “empresario” a Pedraza, secretario general de la Unión Ferroviaria (UF), y añadió: “Lo sabemos todos: cómo se le entregó (la línea) Belgrano Cargas y cómo dejó sin trabajo a 50 mil ferroviarios; el nos entregó y no nos defendió”.
Hace dos semanas, Severo debió haber ido a declarar en el juicio por el crimen del militante del Partido Obrero (PO) Mariano Ferreyra, ocurrido en octubre del 2010, pero ese día permaneció desaparecido por más de 20 horas en las que –denunció– estuvo secuestrado dentro de un auto mientras lo acusaban de “buchón”.
Por eso, el testimonio del ex gerente de Ferrobaires ante el Tribunal Oral Criminal 21 había generado expectativa. En este juicio se investiga el homicidio de Ferreyra y las heridas sufridas por otros tres manifestantes, el 20 de octubre de 2010.
Entre otros están acusados Pedraza, de 68 años y con los últimos 27 al frente de la UF; su adjunto en el gremio, Juan Carlos “Gallego” Fernández, el barrabrava Cristian “Harry” Favale y el ferroviario Gabriel “Payaso” Sánchez.
Tras aseverar que recibió amenazas en las últimas horas antes de ir a tribunales, Severo ratificó en el juicio oral que se guardaban “armas” en la casa de un ferroviario llamado “Munqueño”, cuya identidad dijo no recordar, y responsabilizó por ello a otros miembros de la UF, a los que mencionó como “Norberto Saldaño, Daniel Hess y un tal Santa Fe”.

