Senadores K van a la Justicia para que investigue supuestas presiones
Solicitarán que se indague respecto a los dichos de Rached, quien denunció ofrecimientos para que cambie su voto sobre las retenciones.
Buenos Aires. El bloque del Frente para la Victoria del Senado pedirá a la Justicia que investigue las denuncias de presuntos hechos de corrupción que habrían afectado la decisión de varios legisladores en las varias votaciones de la cámara alta.
Fuentes de la bancada oficial adoptaron la decisión, que se concretará mañana, después que el radical santiagueño Emilio Rached afirmara que durante el debate por la retenciones en 2008 habría recibido ofrecimientos para cambiar el sentido de su voto.
La presentación del bloque del Senado pedirá que se incluyan las denuncias en el mismo sentido realizado por referentes de la oposición durante una conferencia realizada en la Exposición de Palermo.
Desde la bancada oficialista se hizo saber que la denuncia será presentada mañana en un juzgado federal porteño.
Entre tanto, el jefe de la misma bancada, Miguel Angel Pichetto, cambió en sentido de la denuncia de Rached, al asegurar que “las grandes cerealeras tuvieron mucha capacidad operativa” en contra del proyecto impulsado por el Gobierno.
Pichetto señaló que la denuncia del santiagueño Rached “parece tardía, pero habrá que investigar. Si le han mandado un mensajito al celular, es importante que él aporte el número, a ver quién fue el que le mandó ese mensaje tan vago y tan genérico. Me llama la atención que han pasado dos años”, insistió.
"¿Por qué creer que únicamente el Gobierno puede generar un tipo de condicionamiento o mensaje como ese? Lo que se estaba jugando esa madrugada era nada más y nada menos que tres mil millones de dólares", enfatizó.Por su parte, Rached manifestó en su portal de Internet que en aquella oportunidad hubo "llamadas telefónicas por parte de autoridades de la Provincia que me hacían responsable de la perdida de beneficios que sufriría Santiago del Estero si no votaba a favor de la ley".
Agregó que también recibió “mensajes intimidatorios de quienes querían que vote en contra de la ley” y, a través de un teléfono celular de uso común en su oficina, de un mensaje de texto que decía “pedí lo que quieras” para votar a favor del proyecto. Justificó que “por su carácter anónimo” no mereció ninguna denuncia.
Rached aseguró, no obstante, que ningún senador intentó presionarlo durante el debate sobre la retenciones y que en el Senado primó el respeto.

