El seis por uno de Moreno dolerá en la deuda provincial
Que Guillermo Moreno, convertido hace rato en el “casi” ministro de Economía, haya hablado de un dólar a seis pesos, significa que el Banco Central conducirá el tipo de cambio al puerto del seis por uno. Daniel Alonso.
La novedad no fue el número, sino el blanqueo. Que Guillermo Moreno, convertido hace rato en el "casi" ministro de Economía, haya hablado de un dólar a seis pesos, significa que el Banco Central conducirá el tipo de cambio al puerto del seis por uno. Pero hay por lo menos 10 consultoras y bancas privadas que ya proyectaban un dólar entre 5,90 y 6,25 pesos para fin de año. Y otra decena prevé que la relación irá de 5,70 a 5,90 pesos.Hay más: en el mercado de futuros de divisas, el dólar diciembre 2013 cotizaba ayer a 5,96 pesos.Por lo tanto, Moreno no hizo más que "oficializar" lo que buena parte del mercado ya daba por descontado. Igual no es poco. Lucas Croce, administrador de carteras de inversión, lo sintetizó días atrás de esta manera: "Se terminaron los tiempos del dólar planchado".¿En qué afecta a Córdoba y a las provincias el "dólar Moreno"? En la base, implica la profundización de un proceso ya conocido: seguir absorbiendo el impuesto inflacionario, pero a una escala mayor.Es que la otra cara de ese proceso es la expansión monetaria que proyecta el Banco Central para este año, con un piso de 40 por ciento, parte de la cual será para aspirar billetes verdes que, cuando se vendan, dejarán utilidades sólo en las arcas de la Nación.Las consecuencias también serán dolorosas en la deuda. El 54 por ciento de los compromisos de Córdoba está en dólares. Un alza de 20 por ciento en el tipo de cambio implicaría pagar, por lo menos, más de 1.300 millones de pesos adicionales en un año.Lo más molesto son los vencimientos de corto plazo, como las series de Boncor 2013. Además, es probable que la Provincia tome nueva deuda dolarizada para refinanciar esos pagos. Con un tipo de cambio en alza, debería conseguir una menor tasa de interés.Pero no será tan simple. El termómetro inversor es la tasa Badlar, que ronda el 15,5 por ciento, a la que se suman al menos 12 puntos más para encuadrar en la expectativa inflacionaria. Al final, el costo real terminará siendo mayor.Por último, difícilmente las provincias recojan algún fruto adicional del fondo sojero con un tipo de cambio en alza, ya que la Nación volvería a pedirle a los exportadores la liquidación anticipada de esos derechos de venta.Por lo demás, las proyecciones macroeconómicas de las provincias siguen obligatoriamente la pauta nacional para cumplir con el Régimen de Responsabilidad Fiscal.Hace rato que inflación, dólar y PIB, entre otras variables, están atadas al "relato", pero disociadas en diverso grado de la realidad.Una muestra: el "dólar Moreno" está incluso por encima del tipo de cambio que la Nación proyecta para 2015, al que ubica en un promedio de 5,82 pesos. A este ritmo, la devaluación de 2013 será, entonces, como volver al futuro.

