La sede propia parece cada vez más lejana
El edificio del Concejo debía estar listo en 2008. Sigue paralizado por problemas estructurales. Analizan acciones.
El Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba sigue buscando un recinto adecuado donde sesionar, pese a que debería ocupar un edificio flamante y vanguardista desde 2008. La obra de Bajada Alvear y Costanera, sin embargo, está paralizada por fallas constructivas y la incertidumbre jurídica es mucho mayor de la que deriva de su inestable estructura de hormigón.
En la actualidad, el enorme expediente del contrato de construcción de la nueva sede –al igual que el dictamen técnico de la Universidad Nacional de Córdoba sobre las deficiencias constructivas– están bajo análisis de la Asesoría Letrada municipal.
En 2006 la empresa Sadic SA ganó la licitación de la obra. Avanzó en un 15 por ciento de la construcción y paró por falta de pago del municipio. A mediados de 2010, el ex intendente Daniel Giacomino autorizó a Sadic a realizar una cuestionada cesión de derechos y obligaciones sobre la obra hacia Oresti SRL. En paralelo, le vendió a esa firma de manera directa los dos terrenos sobrantes del ex Mercado de Abasto, casi ocho mil metros cuadrados que según el Tribunal de Cuentas costaban mucho más que los 12,6 millones en cuotas pactados por Giacomino. No fue posible conocer si esas 12 cuotas fueron pagadas o no.
Tras la operación, se conocieron las fallas estructurales de la obra, por lo que en la actualidad el contrato está suspendido.
Aunque la estrategia jurídica del municipio aún está indefinida, todo indica que la discusión terminará en Tribunales. Mientras tanto, el proyecto de la sede propia del Concejo parece alejarse cada vez más.

