Ruta 36: las retenciones pagan la autovía
El costo actualizado de la obra para mejorar el peligroso trayecto Córdoba-Río Cuarto asciende a $ 1.240 millones. Los cuatro departamentos por donde pasa el camino aportaron 93% de esa cifra por retenciones en la cosecha 2009/2010.
Bronca, estupor y reclamo. Los comentarios de los lectores de la edición web de La Voz del Interior por el reciente deceso de tres músicos en un accidente ocurrido en la ruta nacional 36 fueron una fiel radiografía de la opinión sobre el estado de ese camino y la fallida autovía. Pese a que en esa ruta se cobra peaje desde la década de 1990, cuando se concesionaron casi 9 mil kilómetros de rutas nacionales, el trazado no ha experimentado cambios estructurales, y es posible que, a la fecha, la mayor parte de su recorrido esté en peores condiciones que 20 años atrás.En 2005, la Corporación América (grupo Eurnekian) presentó una iniciativa privada para hacer una autovía entre Córdoba y Río Cuarto. Pero el proyecto, que exigía una inversión de 720 millones de pesos, quedó en la nada.Ahora, vincular las dos ciudades más importantes de la provincia por medio de una autovía de 177 kilómetros, según el plan original, demandaría casi 1.240 millones de pesos, si se tiene en cuenta un costo de alrededor de siete millones por kilómetro, según cálculos de la Provincia.La inversión no es menor. Equivale prácticamente al desembolso que implican los gasoductos troncales que se están construyendo en el interior provincial. Pero se cubriría casi en su totalidad sólo con el aporte de las retenciones agrícolas de los cuatro departamentos por donde pasa la ruta nacional 36. Los números. Durante la campaña 2009/2010 (la última sobre la que se tienen datos desagregados por zona), los departamentos Río Cuarto, Tercero Arriba, Calamuchita y Santa María produjeron 2,4 millones de toneladas de soja; 1,1 millón de maíz, 150.860 toneladas de maní y 18.720 de trigo. También 395.600 de sorgo y 35.360 toneladas de girasol. Si sólo se toman los derechos de exportación pagados por los principales cultivos, esas áreas aportaron 1.148,2 millones de pesos durante el año pasado, es decir, 93 por ciento del presupuesto actual para hacer la autovía. Incluso, con las retenciones que pagó la soja en esos departamentos durante la campaña anterior (se toma un promedio entre el aporte como grano y como producto procesado) se cubre casi 80 por ciento de los costos.Los datos se obtienen al multiplicar la cantidad de toneladas obtenidas en cada cultivo por el precio promedio FOB oficial (valor del producto ya embarcado) que fijó el Ministerio de Agricultura durante los períodos de cosecha de los diferentes granos.Esos valores, que el Gobierno nacional expresa en dólares, fueron convertidos a pesos de acuerdo con el promedio de la cotización de la moneda estadounidense (se tomaron los mismos lapsos de tiempo) y luego se calcularon los aportes según las retenciones que paga cada producto agrícola. El departamento Río Cuarto, que es uno de los principales polos agroindustriales de la provincia, fue el que más entregó a la caja nacional, con 517 millones de pesos.Queda claro que el argumento del aporte por retenciones no podría ser esgrimido como un dogma. De lo contrario, las áreas agrícolas más ricas gozarían de un desarrollo que ampliaría aún más la brecha con las zonas menos favorables.Pero desde 2005, cuando se anunció el proyecto de autovía Córdoba-Río Cuarto, los departamentos por donde pasa la ruta han dejado en la caja nacional, por retenciones, el equivalente a una autovía por año.Y hay más. En 2009, cuando la Nación gestó el Fondo Federal Solidario para repartir el 30 por ciento de las retenciones sojeras, decidió hacerlo en línea con los coeficientes de coparticipación. Eso provocó que el año pasado, la ciudad de Córdoba, sin un metro cuadrado de soja, recibiera casi 280 por ciento más que los departamentos Unión y Marcos Juárez, donde se concentra la principal producción. Ese contraste se replica en todo el país y provoca que provincias como Córdoba o Santa Fe, que están en el podio de la producción nacional de granos, se resignen a recibir menos de 10 por ciento de lo que aportan.
Quejas y reclamos de intendentes y jefes comunales de la zona
Juan Carlos Cimadamore, intendente de Despeñaderos. "La ruta nacional 36 es una ruta emparchada, remendada y angosta. El primer tramo, hasta el cruce en Alto Fierros, es el que más o menos ha sido arreglado y está medianamente transitable. En los otros tramos sólo hay un cartel con inversiones en obras y nunca hubo nada".Iván Ortega, intendente de San Agustín. "La ruta es desastrosa. Creo, sinceramente, que no sé si sirve seguir con ese bacheo que sólo dura un tiempo y que después queda peor que antes. Se ha llegado a un punto en el que parece que la solución es hacerla de nuevo por completo".Jesús Acuña, jefe comunal de Las Bajadas. "Está bastante emparchada, desnivelada y se rompe muy seguido. Está llena de parches y huecos. Su estado es bastante malo".Adrián Scorza, intendente de Almafuerte. "Tenemos un grave problema con los accesos. La ruta está colapsada por la densidad del tránsito y los arreglos que se hacen son insuficientes e improlijos".Los Cóndores. Cuando el viernes por la tarde este medio le solicitó su opinión, la intendenta Elsa Giana de Maltagliati dijo no tener tiempo para hablar, ya que debía encabezar un acto.Fredi Decarlini, intendente de Berrotarán. "El estado es lamentable. Me alegra que José Manuel de la Sota tenga la prioridad de arreglarla. Para mí, es el tema número uno para hablar con el nuevo gobernador".Néstor Zunino, intendente de Elena. "Las tareas de mantenimiento son mínimas y el bacheo o los parches que se colocan tienen corta vida. De hecho, hay más parches que carpeta original. Por aquí pasan entre 4 mil y 5 mil autos por día y hay accidentes a diario".Fernando Gramaglia, intendente de Alcira Gigena. "El tramo que va desde Gigena a Río Cuarto es de terror. No se puede jugar a seguir parchando lo que ya se parchó 20 veces. Por lo menos, deberían sumar trochas en algunos puntos hasta que se haga la autovía".Néstor Giacomi, intendente de Coronel Baigorria. "Estamos a 38 kilómetros de Río Cuarto y ese tramo está en un estado calamitoso, vergonzoso e intransitable. Es un desastre. Incluso si fuera emparchado y quedara en mejores condiciones de transitabilidad, no serviría porque colapsó. La autovía es indiscutible".
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