Reparan coches rotos y hoy no habría asambleas en la Tamse
La empresa municipal asegura haber arreglado 53 unidades averiadas el viernes. Lo mismo hizo con otros 157 coches rotos durante el fin de semana.
Si no ocurren imponderables de último momento, hoy debería ser normal el servicio de la empresa municipal de transporte urbano Tamse, que durante el fin de semana largo avanzó en la reparación de unidades que habían quedado fuera de circulación por desperfectos de distinta magnitud. "Los coches se han ido arreglando. Creemos que la actividad será normal", indicó Juan Maza, jefe de tráfico de la firma. Desde Tamse se señaló que los propios delegados de los choferes constataron la marcha de las reparaciones, con lo cual dieron por descontado que los trabajadores no realizarán hoy asambleas de protestas.Justamente la salida de servicio de varias decenas de unidades motivó la semana pasada que la prestación se resintiera entre dos y tres horas por día, a partir de quejas de los choferes por el mal estado de la flota.Para retomar tareas sin problemas hoy, la UTA demandaba el arreglo de 57 unidades que acusaban problemas al viernes último. Sin embargo, ese número no representa referencia estable, en función de que el movimiento de ingreso/egreso de coches al taller tiene una dinámica de rotación altísima.Arturo Tejeda, director de Tamse, precisó que de esas 57 unidades que motivaron el conflicto fueron reparadas 53 y que ayer ya estaban en circulación; pero detalló que durante el fin de semana se rompieron otras 157 unidades, que también fueron arregladas en su mayoría.En Tamse sugieren que ese ritmo de tarea desmiente de manera rotunda que no se estén destinando recursos a la flota y que no haya repuestos disponibles para reparaciones, como aducen desde la UTA.Sucede que la empresa municipal tiene una frecuencia de ingresos de unidades al taller altísima. Según las autoridades, en cierto modo eso se explicaría porque los coches "no reciben buen trato", porque en promedio tienen entre seis y siete años de uso intensivo, y porque cubren los peores recorridos urbanos.Pero tampoco dejan de señalar situaciones inexplicables, como que el viernes pasado hayan extraído 1,7 tonelada de barro de una cisterna de gasoil de 25 mil litros, que casi nunca se había limpiado. Ese "descuido", señaló Tejeda, provocaba la recurrente rotura de inyectores (cada uno cuesta 2.200 pesos) por la suciedad que arrastraba el combustible.

