Los que intentaron y no pudieron
Desde 2003, varios políticos intentaron armar una estructura kirchnerista local con magros resultados.
Desde 2003, varios políticos intentaron armar una estructura kirchnerista local con magros resultados. Patricia Vaca Narvaja. Elegida diputada nacional por Córdoba merced a un acuerdo político entre el kirchnerismo y el delasotismo, Vaca Narvaja caminó mucho la provincia para armar una estructura cordobesa que les fuera fiel a Néstor y a Cristina. Pero no lo logró y terminó siendo embajadora argentina en México.
Eduardo Accastello. Distanciado del entonces gobernador Schiaretti, desde la Villa María que todavía gobierna, Accastello supo convertirse en algo así como el "super intendente K" de la provincia. Pero el tiempo y las quejas de otros dirigentes kirchneristas locales que le cuestionaron que no repartió lo que le enviaban desde el Poder central, fueron apartándolo del foco cristinista.
Ricardo Jaime. En el esplendor de Néstor, investigado por presuntas irregularidades en la Secretaría de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime "bajó" varias veces a Córdoba como interventor del Partido de la Victoria local. Fue la cara del Gobierno nacional cuando presentó obras de infraestructura realizadas con recursos federales. Pero por cuestiones judiciales y políticas su tarea partidaria terminó más o menos con la misma eficacia que hoy tiene el Tren de las Sierras, que inauguró.
Héctor Campana. A fines de 2006, siendo concejal juecista, consiguió apoyo del kirchnerismo para su precandidatura a intendente de Córdoba. Pero el romance duró poco, y como vicegobernador de Schiaretti, Campana terminó siendo muy crítico con el proyecto "nacional y popular".
Daniel Giacomino. Cuando dejó al juecismo y a sus vaivenes, lo que coincidió con su asunción como intendente de Córdoba, Giacomino se convirtió en un "soldado" k, pero nunca ascendió.

