Promesas para acotar el gasto
La promesa de acotar el gasto se refleja en la partida de Bienes y Servicios (engloba todo tipo de costo administrativo, desde telefonía hasta fotocopias), que crecerá apenas 7,2 por ciento, es decir, por debajo de la inflación.
"Creo que la imagen es elocuente", dijo la secretaria de Administración Financiera, Mónica Zornberg, a los legisladores. En la pantalla, y bajo el título "Control del gasto", varios fajos de dólares aparecían aprisionados por una cadena de gruesos eslabones con un candado. El Gobierno eligió esa metáfora para comunicar que, si bien habrá ajustes impositivos, la administración pública también pondrá lo suyo, limitando el gasto público, que este año crece por arriba de los ingresos.La promesa de acotar el gasto se refleja en la partida de Bienes y Servicios (engloba todo tipo de costo administrativo, desde telefonía hasta fotocopias), que crecerá apenas 7,2 por ciento, es decir, por debajo de la inflación. Zornberg explicó que de ese modo, el impacto inflacionario se traducirá en eficiencia administrativa y control de gastos.Las erogaciones corrientes más importantes están subsumidas en la partida de Personal, que representa el 49,6 por ciento del gasto público, pero que trepa al 57 por ciento si se considerar las transferencias a institutos de educación privada.Otra prueba de fe en la eficiencia también está del lado de la gestión de la recaudación. En ese marco, el Código Tributario habilitará a Rentas para luchar contra el denominado "enanismo fiscal", con el cruce de base de datos para reencuadrar a contribuyentes que estén tributando en categorías menores a las que corresponderían.

