Prisión perpetua y cárcel común para Patti y Bignone
También recibieron esa condena los ex oficiales Riveros y Rodríguez.
Buenos Aires. Luis Abelardo Patti, el ex policía bonaerense que comandó la intendencia de Escobar y que fue electo diputado, aunque no llegó a ocupar su banca, recibió ayer una condena a prisión perpetua, junto al último presidente de facto Reynaldo Bignone y otros dos ex militares, al ser hallado culpable de crímenes de lesa humanidad. Así lo resolvió el Tribunal Oral Federal de San Martín, que ordenó que tanto Patti –actualmente internado en la clínica Fleni de Escobar a raíz de un accidente cerebrovascular– como Bignone y los ex militares Santiago Omar Riveros y Martín Rodríguez, cumplan la sentencia en cárceles comunes.El quinto acusado en el juicio oral, el ex comisario Juan Fernando Meneghini –inmediato superior de Patti durante la última dictadura en la comisaría de Escobar– recibió seis años de prisión y fue el único de los imputados que estuvo presente para escuchar la sentencia.En el juicio se ventilaron los asesinatos del diputado Diego Muniz Barreto y Gastón Goncalves –ambos ligados a Montoneros– y los secuestros de otros militantes que siguen desaparecidos. La condena fue impartida por privación ilegal de la libertad, imposición de tormentos agravada por ser la víctima un perseguido político y por homicidio doblemente calificado; en algunos casos, como el de Patti, también se incluyó el delito de allanamiento ilegal.La sala de audiencias armada en el auditorio municipal Hugo del Carril, donde se desarrolló el debate que comenzó en septiembre, estaba colmada de integrantes de agrupaciones de derechos humanos que estallaron en aplausos apenas la jueza que encabezó el tribunal leyó la condena a Patti.La sorpresa no fue tanta cuando se dictó la condena de Bignone: el último dictador del período 1976-1983 ya recibió 25 años de cárcel en abril de 2010 por los crímenes cometidos en el área de Campo de Mayo. La teoría de Bignone. Durante la mañana, los jueces Lucía Larrandart, Horacio Segretti y María Lucía Cassain habían escuchado a Rodríguez y a Bignone, los últimos dos acusados a los que se los invitó a hablar antes del veredicto. Así, Rodríguez –ex agente de inteligencia del Ejército– sostuvo que era inocente de los delitos que se le imputaban, mientras que Bignone se acopló a la teoría de todos los jerarcas de la dictadura y sostuvo que "no hubo terrorismo de Estado".Incluso, apuntó directamente a la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, al revelar que una vez la había recibido en su casa. Y refirió que, aunque había dicho que no se arrepentía de nada, ahora sí podía decir que se arrepentía de haberle abierto las puertas de su casa porque esa mujer lo había "defraudado".Tras escuchar el fallo, Carlotto le contestó a Bignone: "Me da risa, es la voz de un condenado; se arrepiente de haberme recibido a mí, que buscaba a mi hija, y no de haberla matado".Gonçalves fue secuestrado el 24 de marzo de 1976, el primer día de la dictadura militar, luego de haber sido amenazado varias veces por Patti diciéndole: "Déjate de joder o te voy a matar!".Según la Fiscalía, Meneghini y Patti actuaban en la comisaría de Escobar, donde varias personas recibieron torturas antes de ir a parar al centro clandestino de detención "El Campito", que dependía de Institutos Militares en la guarnición de Campo de Mayo.

