"Permite evaluar mejor al poder público"
Mauricio Broinizi, coordinador de Nossa Sao Paulo, destacala experiencia en la ciudad de Brasil. Resalta que se puede trazar un plan y que candidatos prometan cosas cumplibles.
–¿A partir de qué diagnóstico concluyeron en la necesidad de implementar una agenda de gestión en la ciudad de San Pablo? –Después de sucesivas campañas electorales con candidatos que realizaban promesas que luego no se cumplían, la falta de programas de gobierno para elegir de forma calificada a nuestros representantes, la necesidad de medir los avances concretos de las gestiones y poder vincular y dar continuidad a las acciones de los sucesivos gobiernos. Todo eso nos llevó a pensar en un instrumento que vinculase en forma efectiva las promesas de campaña con la propia gestión, al mismo tiempo que pudiera inducir un voto más programático por parte del ciudadano. En San Pablo, el Plan de Metas pasó a ser parte de la Ley Orgánica Municipal, lo que le da una relevancia mayor para el municipio. –¿Cómo les fue en 2009 y 2010 con la aplicación de este sistema? –Es un proceso nuevo, tanto para el poder público como para la sociedad civil. La herramienta está mejorando la eficiencia de la gestión, promoviendo mayor transparencia y abriendo nuevos espacios de participación. Los medios de comunicación tienen datos concretos de lo que se está ejecutando, de acuerdo con lo que se planificó. Es una fuente de información valiosísima para evaluar en forma objetiva al poder público. –¿Cómo asumieron esa realidad las autoridades políticas, habitualmente refractarias a que se las controle? –No les resultó fácil asumirla, aunque es algo que debería ser obvio, ya que justamente están administrando lo público, lo que nos pertenece a todos. Para el poder público, fue importante haber integrado una herramienta como el Plan de Metas en forma transversal en todas las áreas de la administración. –¿El Plan de Metas cambió la agenda de prioridades de la ciudad, o siguieron siendo más o menos las mismas, aunque con un control más preciso en su ejecución? –No hubo un cambio radical de prioridades. Sí se notaron cambios en el sentido del uso y de la divulgación de los indicadores y metas en las diferentes áreas de la gestión pública. Los medios y la población comenzaron a apropiarse de la idea y eso implica un cambio de cultura política. –¿La obligación de presentar un plan actuó como moderadora de las promesas ilimitadas que los políticos suelen hacer en campaña? –Efectivamente, actuó como moderadora, pero también como herramienta para consolidar en un solo espacio las propuestas para las diferentes áreas de la gestión, con metas concretas basadas en indicadores y en el presupuesto disponible. Es el inicio de un proceso que tiende a inducirlos a comprometerse sólo con aquellas acciones que podrán cumplir.

