Otros U$S 7.500 millones de reservas para la deuda
Boudou defendió la pauta de gastos en el Congreso. Para la oposición, es un dibujo. Prevé una inflación de 8,9% para todo el año y un gasto total de 25% del PIB.
Buenos Aires. El proyecto de presupuesto para el año que viene está sustentado en un crecimiento de la economía del 4,3 por ciento, un nivel de inflación del 8,9 por ciento y una paridad cambiaria de 4,10 pesos por dólar. Así lo anunció el ministro de Economía, Amado Boudou, que ayer defendió la pauta de gastos en Diputados. Boudou remarcó que la Argentina tendrá "por octavo año consecutivo crecimiento, superávit comercial y fiscal y un tipo de cambio sin movimientos bruscos".Claro que el superávit fiscal se conseguirá, en buena medida, gracias a que los vencimientos de la deuda se afrontarán, otra vez, con reservas del Banco Central, por 7.509 millones de dólares.El presupuesto prevé gastos totales por 405.720 millones de pesos, equivalentes al 25 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), un récord.Por otra parte, y tras anticipar que el superávit comercial de este año superará los 12 mil millones de dólares, destacó "la eficacia" que demostró la utilización de las reservas de libre disponibilidad para el pago de deuda."Hace ocho meses, cuando empezaron las discusiones (por su utilización), teníamos en el Banco Central 46.969 millones de dólares, mientras que ayer, y luego de haber pagado 4.662 millones, tenemos 50.996 millones de dólares", puntualizó.La oposición cuestionó de diversos modos la presentación del oficialismo. El jefe de los diputados radicales, el cordobés Oscar Aguad, sostuvo que el proyecto evidencia "cómo se deterioran los tres pilares del 'modelo': ya no hay superávit fiscal, el superávit de la balanza comercial se diluye por el aumento de las importaciones, quedando dependientes de los precios de la soja"."Tampoco se explicita cómo se neutralizarán los efectos de la inflación que le ha hecho perder competitividad a la economía, especialmente al sector externo", afirmó."Este presupuesto es solo un simulacro ya que falsea su número más trascendente: estimación del crecimiento, de los recursos, del gasto y consecuentemente de la pauta inflacionaria. Además, mantiene la fenomenal presión impositiva y la tendencia a financiarse con recursos que tendrían que tener otro destino, como las reservas del BCRA y los fondos de los jubilados", afirmó.Entre los más críticos, está el diputado por Proyecto Sur, Claudio Lozano, quien señaló que "la decisión de presentar un Presupuesto dibujado e inconsistente para que no tenga aprobación parlamentaria supone llevar al extremo la práctica de asignar los recursos públicos de manera discrecional sin la menor injerencia del Parlamento"."Si el Parlamento no aprueba el Presupuesto 2011, el Gobierno puede prorrogar el Presupuesto 2010 y realizar los ajustes sin tener que discutir con nadie", alertó.El peronista disidente Francisco de Narváez aseveró que el proyecto "es un dibujo para esconder un excedente de ingresos de 70.000 millones de pesos que quieren gastar a discreción en 2011, un año electoral"."Calculan un crecimiento del 4,3 por ciento cuando se estima que será de un 6 por ciento. Incluyen una inflación de 8,9 por ciento cuando las estimaciones más creíbles proyectan un 25 por ciento", afirmó. El diputado de la Coalición Cívica Alfonso Prat Gay también juzgó que "el presupuesto usa la inflación para esconder recursos para poder gastarlos discrecionalmente en plena campaña presidencial".

