Otra protesta y "déjá vu" de pacto social
Hace 39 años, bajo el Gobierno de Héctor Cámpora, se articuló el último pacto social, cuyo arquitecto fue el entonces ministro de Economía José Ber Gelbard. Luis Kempa.
Inspirada acaso en las teorías del filósofo Jean Jacques Rousseau, la idea de un pacto social remitió, en la modernidad, a un contrato colectivo entre sindicatos, patronal y Gobierno, típico del Estado social, como posición de compromiso intermedia entre el mercado libre capitalista y la economía planificada. Hace 39 años, bajo el Gobierno de Héctor Cámpora, se articuló el último pacto social, cuyo arquitecto fue el entonces ministro de Economía José Ber Gelbard. El objetivo era frenar la incontenible inflación. Como experiencia, sólo duró poco más de un año, hasta poco antes de la muerte de Juan Domingo Perón.
La semana pasada, la presidenta Cristina Fernández, mandó a las segundas líneas de su Gobierno, entre ellos, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a intentar armar un pacto social. Las condiciones objetivas para llevarlo adelante son más desfavorables que en años anteriores. Por el lado económico, el país frenó su crecimiento y la inflación no cedió. A septiembre, el producto interno bruto creció, según el Indec, 2,1 por ciento, mientras que en 2011, la expansión anual fue del 8,9 por ciento. En lo político, el movimiento obrero se dividió. En su nuevo intento pactista, el Gobierno dejó afuera a la CGT opositora del camionero Hugo Moyano y otras centrales obreras. Además de la exclusión de sectores opositores –que rompe la esencia del pacto–, el Gobierno pretende que las paritarias de 2013 no superen suban nominales del 20 por ciento, pese a que la inflación que pronostican los economistas es del 25 por ciento.
En las dos centrales obreras cordobesas rescatan la idea de pacto, pero coinciden en que todos los sectores deben estar incluidos. “En un pacto social deben estar incorporados todos los sectores, y eso también hace a la profundización del modelo”, afirma Gabriel Suárez, secretario adjunto de la CGT “Rodríguez Peña” y, desde el jueves próximo, titular de Luz y Fuerza.
“Se supone que deben estar todos los sectores”, subraya en igual sintonía, el jefe de la CGT Regional Córdoba (delasotista), José Pihen. El también legislador provincial advierte que no puede haber topes en paritarias. En medio del intento de pacto del Gobierno, mañana las centrales obreras opositoras, junto a sectores políticos y productivos se concentrarán en Plaza de Mayo para reclamar por el Impuesto a las Ganancias y la universalización del pago de las asignaciones familiares. En Córdoba, la protesta cuenta con total apoyo de la CGT moyanista. La central obrera delasotista tomó distancia y no participará institucionalmente de la marcha. Dentro del escenario de fractura sindical, el intento de un nuevo pacto parece no tener demasiadas chances.

