La oposición desconfía del llamado a consensuar
La Presidenta pidió apurar la ley que limita la extranjerización de la tierra. Para opositores hay otras urgencias.
Buenos Aires. Luego de que el domingo por la noche convocara a la oposición a consensuar políticas "porque nos vamos a equivocar un poco menos", Cristina Kirchner acotó sólo al ámbito del Congreso la discusión con las fuerzas no oficialistas. Fue ayer durante la conferencia de prensa que dio en la Casa Rosada para hablar de su arrasador triunfo en las primarias obligatorias. Aunque no fue explícita, quedó claro que no habrá una convocatoria a los líderes de la oposición para hablar de políticas públicas. La Presidenta recordó que durante su gestión mantuvo constantes reuniones con empresarios y sindicatos y remarcó que para el acuerdo con las fuerzas de la oposición, "uno de los ámbitos más importantes es el Parlamento". En ese marco, consideró prioritario "apurar" el tratamiento de la Ley de la Propiedad de la Tierra en la República Argentina. "Es un punto muy importante para demostrarle a la sociedad, a los sectores productivos y al mundo la idea que la Argentina tiene sobre el tema", indicó. Todos por la Ley de Tierras. Consultados los principales referentes de los bloques de la oposición en la Cámara de Diputados, ninguno puso objeciones a que este año se avance en la sanción de la Ley de Tierras que mandó el Gobierno hace cuatro meses y que está en discusión en tres comisiones. Pero para radicales, macristas y peronistas federales no se trata de un tema prioritario o urgente. Estos bloques creen que la ley de Acceso a la Información Pública y el control a la publicidad oficial, que el kirchnerismo boicotea, y la elevación del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias deben tratarse en primer orden. "Si la Presidenta está invitando a un diálogo, nos gustaría una agenda más amplia. No sólo la ley de Tierras, que nos parece importante. Queremos que el Congreso funcione, pero el Frente para la Victoria lo ha paraliza porque no le gustan los temas que a nosotros nos interesan", dijo Ricardo Gil Lavedra, titular del bloque radical. Su par del PRO, Federico Pinedo, fue contundente. "El diálogo se construye dialogando y nadie del bloque oficialista nos ha llamado. Teniendo en cuenta que el proyecto de ley de Tierras de la Presidenta fija un límite del 20 por ciento para las parcelas extranjerizadas y que estamos muy lejos de llegar a ese porcentaje, creo que se trata de un anuncio electoralista de la mandataria luego de su victoria", razonó. El secretario del bloque del peronismo federal, el mendocino Enrique Thomas, sostuvo: "El kirchnerismo frenó los proyectos de la oposición, compró senadores y hasta vetó leyes que beneficiaban a la gente. Creo que este llamado a consensuar en el Congreso es una tomada de pelo. Estamos curados de espanto", sostuvo. El socialista Lisandro Viale sí recogió el guante que tiró la Presidenta respecto a la ley de Tierras. Sin embargo, como se trata de un tema que el socialismo motoriza desde hace años, pidió ir por más. "Hay que plantear una nueva ley de Catastro, sacar de una vez por todas la ley que segmenta las retenciones agropecuarias y sancionar una ley de Arrendamiento, ya que el Gobierno la tiene frenada", pidió. Respecto al pedido de Cristina, señaló: "Es una expresión grandilocuente, nada más". El proyecto de ley de Tierras de la Presidenta llegó a Diputados a fines de abril y fue girado a tres comisiones: Legislación General, que presidente la aliada K Vilma Ibarra y las de Justicia y Agricultura, que están en manos de la UCR. Hay 10 proyectos sobre el mismo tema, incluyendo el que mandó el Ejecutivo y las comisiones estaban avanzando en una síntesis. Pero Ibarra realizó una reunión para tratar sólo el proyecto de Cristina y las negociaciones con la oposición se estancaron. En general, hay muchas coincidencias. El otro proyecto destacado es de la Federación Agraria, que presentó el diputado Pablo Orsolini. Pero mientras la Casa Rosada fija como límite que las tierras estén en manos de extranjeros hasta un 20 por ciento de las parcelas, Orsolini establece en su proyecto un 25 por ciento.

