OMC: Brasil propone frenar importaciones
Buscan un plan para enfrentar la debilidad del dólar. El país vecino ya decidió gravar hasta 30 por ciento a los automóviles fabricados en el exterior.
Brasilia, Buenos Aires. El gobierno brasileño propondrá ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) la implementación de barreras a las importaciones, para compensar la creciente penetración de productos extranjeros causada por la devaluación del dólar en los últimos años, anticipó el ministro de Industria, Fernando Pimentel. La discusión sobre mayores restricciones a las importaciones está "madura", dado que "todos los países tienen el mismo problema, que es la devaluación del dólar", señaló Pimentel, en declaraciones al diario Estado de Sao Paulo y reproducidas por la agencia Ansa .La semana pasada el funcionario y su colega de Hacienda, Guido Mantega, anunciaron la aplicación de impuestos de hasta 30 por ciento a los automóviles importados.En esa ocasión, el gobierno definió la medida como de "defensa de la industria nacional", afectada por la devaluación de más del 40 por ciento del dólar desde 2006.El "antidumping cambiario" propuesto por Brasil impulsa el establecimiento de tasas superiores a 35 por ciento contra los productos importados, cuando el dólar tenga una fluctuación abrupta, dentro de una banda que sería definida por la OMC.La iniciativa cuenta además con el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores, que ya dio instrucciones al embajador ante la OMC, Roberto Azevedo."Hablar hoy sobre comercio internacional e ignorar el impacto del cambio es una actitud miope", afirmó Azevedo.El presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, dijo por su parte en Estados Unidos que Brasil no analiza la posibilidad de imponer controles al ingreso de capitales. Tasa de devaluación. En tanto, en Buenos Aires, el ex ministro de Economía durante la administración de Fernando de la Rúa, Ricardo López Murphy, dijo que "es irremediable para el próximo gobierno que exista una mayor tasa de devaluación, en términos de la inflación y sobre todo medida respecto del crecimiento del gasto público, que fue incrementado en dólares en los últimos años de esta administración". López Murphy agregó que "hoy la tasa anual del gasto público está en 35 por ciento, y debería oscilar en valores cercanos al 20 y 25 por ciento para iniciar una política estabilizadora". Por otro lado, el dirigente de Convergencia Federal consideró que "la idea de atrasar sistemáticamente el tipo de cambio dejó de ser útil o viable, y conspira seriamente tanto contra la creación de nuevos puestos de trabajo como de atracción de nuevas inversores".

