Obsesión por crecer
Su gobierno tuvo el mayor crecimiento “per cápita” que el país ha tenido desde el año 1950. Nadín argañaraz.
El ex presidente Néstor Kirchner tenía la obsesión por crecer, independientemente del impacto que pudiera tener sobre la inflación o sobre la propia actividad económica de varios sectores en el futuro. En concreto, sin medir de manera integral todos los efectos que uno puede considerar.Cuando se crece a ritmos muy elevados, básicamente por políticas que incentivan la demanda agregada de bienes y servicios, se corre el riesgo de disminuir el potencial de crecimiento futuro. Es decir que parte del crecimiento económico actual puede estar significando menor crecimiento futuro.Este contexto me llevó, entre otros economistas, a sugerir en algunas oportunidades una desaceleración de la tasa de crecimiento de la economía, con el objeto de hacer sostenible el crecimiento, aunque sea a tasas más reducidas. Para nada se sugería una baja de la actividad, pero era algo fuertemente rechazado por el ex presidente, dado su propia visión sobre la economía.Cuando se analiza la historia económica argentina de los últimos años de una manera particular, surge algo muy relevante, dado la intención del ex presidente. El análisis se realiza por períodos de gobierno, lo que implica hacer determinados supuestos. Para simplificar, uno puede asignar a cada período de gobierno la tasa de crecimiento de los años en que estuvo a cargo del Poder Ejecutivo de la Nación (mientras se haya mantenido dicha situación por seis meses o más). Es decir que si el gobierno asume en junio o antes, se le asigna la tasa de crecimiento del año, mientras que si asume desde julio en adelante, la asignación es al gobierno anterior.Esta simplificación es necesaria, ya que las fechas en que un gobierno asume no coinciden con el año calendario y, por lo tanto, con el cálculo de la tasa de crecimiento del producto interno bruto. Seguramente podría optarse por otra forma de asignación, pero yo he optado por ésta.Tal como se aprecia en el gráfico adjunto, el mayor crecimiento del PIB por habitante coincide con el período 2003-2007, concretamente el presidido por Néstor Kirchner. Durante la década de 1980, cayó el ingreso per cápita; se recuperó durante los '90, pero no se pudo sostener en el tiempo. En el período 2000-2002, volvió a descender, para luego volver a incrementarse. La volatilidad de la economía ha sido la esencia de nuestra historia económica.La intención de esta nota, a pesar de las diferencias que uno puede tener sobre el uso de determinados instrumentos económicos y de no poder entrar en detalles dado el espacio disponible, es reflejar que el período de gobierno del ex presidente fue el de mayor crecimiento per cápita que el país ha tenido desde 1950 hasta la actualidad.

