Los Noble Herrera pidieron que cotejen sus ADN con todo el BNDG
Los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble solicitaron nuevas extracciones de sangre, para que sus ADN sean comparados con todas las muestras del Banco Nacional de Datos Genéticos.
Buenos Aires. Los hermanos Marcela y Felipe Noble Herrera solicitaron ayer a la Justicia que "con la mayor premura posible" ordene una nueva extracción de sangre de ambos, para confrontar su ADN con todo el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG). El pedido coincide con lo que solicitan los querellantes de la causa, quienes pretenden determinar si ambos son hijos de personas desaparecidas durante la última dictadura militar. La presentación fue realizada ante la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado en un escrito donde ambos señalan que resolvieron "renunciar" a sus derechos constitucionales y que no buscarán la revisión por parte de la Corte Suprema, debido a que el ejercicio de sus derechos "ha sido fuente de ataques y sufrimientos personales inenarrables".Según sus abogados, los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble tomaron una decisión "personal" para terminar con "un inédito hostigamiento político y mediático que vienen sufriendo desde hace 10 años".También dijeron que buscan llevarle "paz y tranquilidad a su madre", a quien, "por su edad y estado de salud", no quieren exponer "a nuevos agravios y sufrimientos, durante el extenso plazo que podría durar una apelación ante la Corte".La presentación de dos carillas con la firma de los hermanos y de los cuatro letrados patrocinantes fue realizada ayer por la mañana por el abogado Horacio Silva en el juzgado de Arroyo Salgado. En la misma, Marcela y Felipe destacan la necesidad de terminar con los "padecimientos" que soportan por ejercer sus derechos."El ejercicio de nuestro derecho en la causa ha sido fuente de ataques y sufrimientos personales inenarrables. Todo calificativo que queramos utilizar es insuficiente para describir nuestros padecimientos", señalan en el escrito. Por esta razón, afirman, "hemos decidido renunciar a nuestros derechos constitucionales y no buscaremos la revisión por parte de la Corte de las decisiones de las instancias previas que ordenaron medidas compulsivas de extracción de sangre y saliva con miras a un peritaje comparativo de ADN", añadieron.También dieron su aval para que las muestras se cotejen con todo el banco genético, sin límites de tiempo."Para decirlo más fácil, consentimos que el peritaje comparativo a realizarse incluya a todas las familias que hayan dejado sus muestras genéticas en el Banco Nacional de Datos Genéticos, con independencia de que, por las fechas denunciadas en las desapariciones, aparezca como realmente imposible la existencia de un vínculo biológico con los suscriptos", señalan.Hasta ahora, de modo voluntario o por la fuerza, desde 2003 los hermanos Noble Herrera entregaron material genético en tres oportunidades para saber si son hijos de desaparecidos. Por primera vez, ambos ofrecieron su sangre de modo voluntario en 2003, a fin de que fuera confrontada con la de dos familias querellantes, en un organismo dependiente del Poder Judicial y no del Poder Ejecutivo, ya que estimaban que allí carecían de garantías al respecto.El análisis se fue demorando por sucesivas apelaciones de la querella, pero la modalidad del examen fue confirmada por todas las instancias judiciales.También sufrieron dos allanamientos y una persecución policial para obligarlos a la entrega de material genético.A fin del año pasado, la jueza Arroyo Salgado ordenó la extracción de sangre "con o sin consentimiento", fallo que fue avalado por la Cámara de Casación, aunque además el Tribunal limitó la comparación de los datos genéticos a obtener con los registros de familiares de desaparecidos hasta el 13 de mayo de 1976, en el caso de Marcela, y hasta el 7 de julio del mismo año, en el de Felipe.Pese a una aclaración posterior, el caso quedó abierto para la apelación ante la Corte de ambas partes, aunque por diferentes motivos, a lo que ahora renunciaron Marcela y Felipe.En el escrito, los hermanos solicitan a la jueza que "con la mayor premura posible" se fije una fecha "para nuestra concurrencia al Banco Nacional de Datos Genéticos" para extracción de las muestras y que se notifique a los peritos de parte para asegurar "la conservación de las muestras de las familias que las han dejado en el Banco Nacional de Datos Genéticos a fin de permitir contraprueba".

