Ninguneo a los gremios K
Los estatales regresaron con bronca por el fracaso de la audiencia prometida por Bossio. Luis Kempa.
Aunque no albergaban demasiadas expectativas en la audiencia de la Corte Suprema, los principales dirigentes de los gremios estatales –alineados con el kirchnerismo– volvieron a Córdoba con bronca por el ninguneo que recibieron de su propia jefatura. A partir de una gestión prometida por la diputada nacional kirchnerista Carmen Nebreda, los dirigentes K, que conducen los principales gremios estatales, jugaban como principal carta reunirse con el titular de la Anses, Diego Bossio. Los sindicalistas confiaban en que por ser de la misma tropa, el funcionario los escucharía, y que, inclusive, podrían abrir un canal de diálogo.Hasta último momento, se les prometió que Bossio los recibiría después de la conferencia de prensa, pero finalmente fueron ninguneados por el funcionario nacional. "Esa es una cuestión que tiene (el gobernador) De la Sota con los gremios y en la que nosotros no tenemos por qué intervenir", dijo un allegado a Bossio para justificar la negativa de recibir a los gremialistas.Además de la decepción, la principal bronca de varios sindicalistas apuntó a Nebreda. Especulan que la legisladora K les prometió la audiencia con Bossio para "parar la bronca" y evitar críticas de los estatales al Gobierno nacional, pero sospechan que jugó para la Nación.La actitud de Nebreda seguramente tendrá un costo político para ella y generará revuelo en el gremio docente provincial, que conduce el kirchnerista, Juan Monserrat. Pese a su alineamiento, el dirigente priorizó a la Provincia y reclamó con énfasis el pago de lo adeudado a la Nación. "El ajuste jubilatorio provincial es como cortarle a una persona el dedo del pie, pero la armonización previsional que pretende la Nación es como cortarle la pierna", graficó con crudeza otro gremialista.Los dirigentes estatales volverán a reunirse para decidir que harán tras la tregua que acordaron con el gobernador José Manuel de la Sota, que concluye hoy. Pero también pretenden que los reciba el ministro de Gobierno, Oscar González, para que les explique en detalle lo ocurrido ayer y que hará ahora la Provincia. Después de la sanción de la ley provincial 10.078 que posterga el pago de los aumentos a los jubilados por seis meses, los gremios estatales se abroquelaron, dejando de lado diferencias de visiones políticas; y realizaron paros y cuatro movilizaciones, una de ellas que derivó en graves incidentes.Ahora muchos dirigentes se encuentran ante la paradoja de que el Gobierno nacional que defienden no sólo desconoce la deuda de 1.040 millones de pesos que mantiene con la Provincia si no que insta a Córdoba a sumarse a la armonización, que implicaría una poda directa al 82 por ciento móvil. Los gremios estatales se encuentran ante una encrucijada con el plan de lucha dispuesto contra la reforma jubilatoria provincial, que quedó suspendido por la tregua. Algunos opinan que debe haber acciones contra la Nación que "provoquen ruido". Hoy, la historia continuará en Córdoba, con final incierto.

